El Fenómeno de El Niño es uno de los eventos que, para enfrentarlo, demandará recursos inmediatos, pues para evitar un apagón, será necesario saldar cuentas que permitan tener garantías de suministro energético.
En ese contexto, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, durante un debate de control político en el Congreso de la República, anunció que radicará un proyecto de ley que tendrá mensaje de urgencia, debido al panorama que enfrenta el sector energético, en el que hay deudas con generadoras que ahora se necesitarán para encender las térmicas, las cuales apoyarán el abastecimiento. Ello, porque la energía a partir del agua podría reducirse, si la agresividad del evento climático es como se ha pronosticado, lo que causaría sequías que impedirán la generación de energía hidráulica que habitualmente entra en la matriz energética.
Según conoció SEMANA, el proyecto de ley buscará reorientar partidas del presupuesto de 2026 para garantizar 1,2 billones de pesos que se utilizarán para atender necesidades de liquidez del sector energía, de cara al Fenómeno de El Niño.
El evento climático, según mencionó la ministra de Minas, María Nohemí Arboleda, tendrá un punto crítico en diciembre, cuando las temperaturas alcanzarán máximos y, según los pronósticos, esa tendencia se mantendrá hasta los primeros meses del próximo año.

El panorama descrito por varios de los ministros del gabinete de Abelardo De La Espriella, en el escenario del debate de control político al sector energético, es preocupante. “La energía es productividad. Nada se mueve, así lo diga Irene Vélez, sin energía. La única persona que cree que la energía es mala es ella”, dijo Gómez Martínez.
“No somos responsables de lo que está pasando aquí”
Según afirmó el ministro de Hacienda en el debate de control político, este gobierno solo lleva un mes, “no somos responsables de lo que está pasando aquí”. Para sustentar ese mensaje, habló de las dificultades de vieja data que tienen a Bogotá al borde un apagón. “Las consultas previas se han vuelto un instrumento para obstaculizar. Hay una línea de transmisión de 1.000 kilómetros, del Caribe hacia el interior, que tiene 1.000 consultas previas”.
