En el debate al presupuesto 2027, presentado por el Ministerio de Hacienda, las distintas entidades que hacen parte de la torta financiera del Estado empezaron a poner el sombrero por los recursos que necesitan para el próximo año.
Si bien, como un común denominador, reconocen que hay una crisis fiscal, pusieron los argumentos para defender lo que están pidiendo como asignación.

La ministra de Minas, María Nohemí Arboleda, tiene una larga lista de necesidades en medio de las estrecheces. Aunque habló de un cambio de sede, pues la que tenían fue afectada por el terremoto. No obstante, sus mayores apuros están por el lado del presupuesto deficitario para subsidios de electricidad y gas, en un momento de alto consumo, por el fenómeno de El Niño. El faltante en ese sentido sería de 4,5 billones de pesos, solo en lo que tiene que ver con los subsidios eléctricos, que en la actualidad, son definitivos para evitar un apagón financiero de las empresas distribuidoras de energía, que ya hicieron efectiva la entrega de energía a los hogares beneficiados con las ayudas estatales.
Igualmente, la ministra manifestó que, en la coyuntura energética, por el Niño, desde su experticia en XM, donde vivió muchos eventos climáticos como el de ahora, puede decir que este “recoge todas las problemáticas que teníamos antes en una sola, con un agravante adicional: ahora la demanda está creciendo”.

Ministra de Transporte dice que vigencias futuras están amarradas
El margen de maniobra del Ministerio de Transporte es otro de los frenos para las inversiones que se requieren. Según sostuvo la titular de esa cartera, Elsa Noguera, en el debate al presupuesto en comisiones económicas del Congreso, viene dispuesta a destrabar los proyectos que están pendientes, por temas de licenciamiento y permisos.
Sin embargo, no se puede desconocer que los recursos son escasos y la directriz presidencial es que se trabajen paquetes grandes, lo que necesitará decisiones claves en materia de inversiones.
De esa manera, Noguera expuso que el presupuesto para este Ministerio asciende a 21,7 billones de pesos, de los cuales, 2,2 billones serán para funcionamiento; 2,5 billones irán para atender la deuda y 16,9 billones son los destinados a la inversión. No obstante, el 95 % de los recursos de inversión es inflexible, pues están atados a vigencias futuras, lo que exige que las obras tengan que ponerse a andar de manera rápida.
En la distribución presupuestal del sector transporte, que es determinante para que los campesinos puedan sacar sus productos del lugar en el que siembran, o para la competitividad de las exportaciones, varias entidades salen sacrificadas.
Con la Aerocivil no hay tanta preocupación, pues contará con 4 billones de pesos de recursos propios. En cambio, con Invías si hay reclamos por parte de los parlamentarios, pues esta entidad tendrá sobre sus hombros la financiación de vías terciarias y otras que no se pueden cubrir con el esquema de concesiones, que es el que se fondea con peajes. Esto, en un escenario en el cual, el 65 % de las vías está en mal estado, recordó la minsitra.

“No vamos a comprar tierras”: Ministro de Agricultura
Cada día, en las dos sesiones que ha adelantado el Congreso de la República, con el presupuesto 2027, hay una “Cenicienta”, detallaron algunos parlamentarios. En la jornada de este 8 de septiembre el turno fue para el Ministerio de Agricultura.
Indalecio Dangond, titular de esa cartera, expresó ante las comisiones económicas del Legislativo, que el presupuesto para esta rama de la economía se redujo en 32 %, según la propuesta que está en trámite. Pasó de 4,1 billones en el año que está corriendo, a 2,7 billones de pesos para la próxima vigencia. “Lo recibimos en sala de urgencia y lo que vamos a hacer es normalizar el paciente”, dijo Dangond, quien manifestó que se tardarían hasta 2028 para empezar a ejecutar los grandes proyectos de inversión.
En el entretanto, se dedicará a optimizar los recursos, para lo cual, tendrá que hacer una mejor distribución del presupuesto. “No hay derecho a que la Unidad de Restitución de Tierras tenga más presupuesto que el ICA o que el mismo Ministerio de Agricultura”, explicó.
En consecuencia, no habrá compra de tierras, mensaje que no cayó bien entre algunos parlamentarios. “No vamos a comprar ni una sola hectárea de tierras el año entrante. A la Agencia de Desarrollo Rural, que es el músculo financiero del Ministerio de Agricultura, le redujeron el presupuesto en un 46 % y los recursos de la Agencia Nacional de Tierras los vamos a utilizar para hacer riego. La agricultura se escribe con agua”.
Tijera a contratos de prestación de servicio en entidades el Ministerio
Según el ministro, en busca de optimizar recursos para que sean invertidos en temas de fondo para el agro, procederá a la suspensión de 10.000 contratos de prestación de servicios, que se llevan 540.000 millones de pesos, los cuales, pueden dirigirse a programas y proyectos que generen real beneficio a la población del campo.
