Los pronósticos alrededor del precio del cacao han variado, pero la volatilidad sigue siendo la constante. Se trata de un insumo de alta demanda para la industria, que lo utiliza para la producción de chocolate de mesa, bebidas achocolatadas, coberturas, confitería y productos intermedios.
La protección del precio es determinante; en el país se produce tanto para exportar como para abastecer el mercado interno, este último con una demanda del orden de 48.000-53.000 toneladas equivalentes de cacao al año.

La subida o bajada de precio favorece o afecta a al menos 30.000 productores, de los cuales dependen cerca de 70.000 familias. De ahí que el monitoreo y el flotador para cuando hay afectaciones sean de importancia nacional. Más aún si, según la caracterización del Ministerio de Agricultura, alrededor del 95 % son pequeños productores y el cultivo tiene un promedio cercano a tres hectáreas por productor.
En el país existe el Fondo de Estabilización de Precios de Cacao, que acaba de extender por 10 años más el contrato de administración de los recursos.
El contrato se estableció entre la Nación, a través del Ministerio de Agricultura, con la organización gremial del sector, la Federación Nacional de Cacaoteros, Fedecacao.
El contrato suscrito tiene 32 cláusulas, dentro de las cuales hay que mencionar la de Garantía Única de Cumplimiento, en la que hay de por medio un monto establecido para la constitución de pólizas, “es decir, el presupuesto total de ingresos aprobados para la vigencia 2026, que es de $18.742.309.682”.

¿Estará caro o barato el cacao?
Según recientes estudios de Fitch, las perspectivas y estimaciones del precio del cacao para 2026 son de 4.990 dólares por tonelada. Entre tanto, en 2027 el cálculo apunta a la cifra de 5.670 dólares.
Los riesgos asociados al fenómeno de El Niño para las cosechas son los principales riesgos para este producto. En ese sentido, el fondo de estabilización de precios, figura que también tienen otros sectores de la rama agrícola, establece una compensación que depende de que el precio internacional caiga por debajo del límite establecido y de la metodología aprobada.
