Arauquita, en Arauca, vivió cinco días de celebración en honor al cacao, la cultura llanera y las tradiciones agropecuarias. Las ferias y fiestas reunieron a miles de asistentes y tuvieron como uno de sus eventos centrales el IX Reinado Nacional del Cacao, en el que Yeni Elizabeth Benítez Ruiz, representante de Boyacá, fue elegida reina nacional del cacao 2026.

La programación incluyó actividades culturales, ferias agropecuarias, festivales musicales, cabalgatas y exposiciones artísticas, que contribuyeron a dinamizar la economía del municipio. La llegada de visitantes también se reflejó en el sector turístico, con una ocupación hotelera que superó la capacidad disponible.
En el certamen participaron candidatas de 11 departamentos, quienes afrontaron diferentes pruebas para demostrar sus conocimientos sobre el cacao y su importancia para la identidad y el desarrollo económico de sus regiones. Entre las actividades se realizaron entrevistas, evaluaciones relacionadas con la calidad del grano y desfiles por las calles de Arauquita y el río Arauca.
Otro de los momentos destacados fue la final del concurso Grano de Oro, que reunió 75 muestras de cacao provenientes de distintas regiones del país, entre ellas Arauca, Córdoba, Caquetá y Meta. Los productos se distinguieron por sus perfiles de sabor, con notas de caramelo, frutos dulces y chocolate.

Un panel de expertos evaluó sus características sensoriales, teniendo en cuenta aspectos como el sabor, el aroma y el equilibrio.
“Lo que buscamos es que sean muestras bien balanceadas, con buen equilibrio, sabor y aroma”, explicó Mónica Gómez, directora de calidad de la Fundación Carlota de Girón.
El primer lugar fue para Inversiones JALU, de la finca Laureles, ubicada en El Castillo, Meta. Su cacao sobresalió por sus notas de chocolate, caramelo, nueces y frutos.
El segundo puesto lo obtuvo Yennis Cristina Alemán Díaz, de Córdoba, mientras que el tercero fue para Jenrri Velásquez Sánchez, de Arauca. Las muestras finalistas alcanzaron más de 80 puntos en las evaluaciones de los especialistas.

Con este balance, Arauquita concluyó cinco días de actividades que pusieron en el centro el trabajo de las familias, la calidad de sus productos y el potencial del sector agropecuario.
Además de reconocer a los productores, las ferias y fiestas promovieron el emprendimiento, el trabajo asociativo y la vinculación de nuevas generaciones al campo.
