Asobancaria, gremio de bancos que son parte del sector financiero del país, también emitió un pronunciamiento, en respaldo al Banco de la República, por “su independencia y su valía para la sociedad”.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, señaló a la mayoría de la junta directiva del banco central como benefactores del sector financiero, por aplicar una política monetaria que sube las tasas de interés para controlar la inflación.
Al respecto, Asobancaria hizo las aclaraciones del caso, al manifestar que la subida de tasas, lejos de favorecer al sector financiero, debilita su actividad.
El debate alrededor de la situación inédita que se presentó el 31 de marzo, luego de la reunión de la junta del emisor, de la que se retiró el ministro Ávila, cada vez se enciende más.
Para Asobancaria, es imperativo que el país tenga presente que “la estabilidad de precios es una condición indispensable para proteger el ingreso de los hogares, planificar inversiones y generar empleo”.

Recordaron que la mayor factura, cuando la inflación sube, la pagan las familias de menores ingresos. En parte, porque reciben el golpe del encarecimiento de los alimentos, el transporte y los servicios básicos. Es decir, lo que más consumen, porque sus recursos no dan para más.
Hacienda y Emisor deben trabajar de la mano
El gremio de banqueros puso en el debate la indicación expresa que le da la Constitución de 1991 al Banco de la República y, en particular, a la junta directiva. “Tienen el mandato de preservar el poder adquisitivo de la moneda, en coordinación con la política económica general”. En otras palabras, su accionar está muy ligado al del Ministerio de Hacienda.
“Ese diseño institucional reconoce que la política monetaria y la política fiscal deben actuar de manera complementaria: mientras el Banco de la República se ocupa de anclar las expectativas de inflación, el Gobierno Nacional, como parte de la junta directiva a través del ministro de Hacienda, contribuye a que exista una adecuada coordinación entre ambas políticas en beneficio de todos los colombianos”, expresó el gremio que lidera Jonathan Malagón.

Según Asobancaria, la vocación institucional del Banco de la República, históricamente, ha trascendido gobiernos y ciclos políticos. Ello no quita que sus decisiones sean controversiales en el corto plazo, pero luego, en el mediano y largo plazo, terminan por ser reconocidas como acertadas.
De ahí que Asobancaria enfatizara que “desde 1991, la gestión del Emisor ha protegido a Colombia de los escenarios de inflación extrema que afectaron a buena parte de la región. Conviene recordar que en los años noventa la inflación superaba el 32 % anual”, dijeron en su pronunciamiento.
