Los resultados de las pruebas Pisa 2025 volvieron a encender las alertas sobre el estado de la educación en Colombia. Los datos arrojados dejaron en evidencia una situación que sería problemática a futuro.

La más reciente medición de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) evidenció retrocesos en dos áreas fundamentales: matemáticas y lectura. Aunque el país registró una leve recuperación en ciencias, continúa lejos de los promedios alcanzados por las naciones que integran la organización.
En matemáticas, Colombia obtuvo 381 puntos, dos menos que los 383 registrados en 2022. Con esta cifra, el país ocupó el sexto lugar entre las naciones latinoamericanas evaluadas. El resultado estuvo ocho puntos por encima del promedio regional, ubicado en 373, pero quedó 82 puntos por debajo de la media de la OCDE, que alcanzó los 463.
Uno de los datos que más preocupa es el nivel de desempeño de los estudiantes. Siete de cada diez no lograron alcanzar las competencias básicas: el 40 % se ubicó por debajo del nivel 1a y el 31 % permaneció en ese mismo nivel.
El panorama tampoco fue favorable en Lectura. Colombia alcanzó 399 puntos, diez menos que en la medición anterior, cuando obtuvo 409. A pesar de superar en diez puntos el promedio latinoamericano, de 389, permaneció 62 puntos por debajo de los 461 registrados por la OCDE.
En esta área, el 25 % de los estudiantes quedó por debajo del nivel 1a y el 29 % se ubicó en ese nivel. Solo el 1 % alcanzó el nivel 5 o superior.
En ciencias, el país llegó a 414 puntos, tres más que en 2022, aunque descendió del tercer al cuarto lugar regional, posición que comparte con México. El resultado sigue por debajo del máximo histórico de Colombia, alcanzado en 2009, cuando obtuvo 420 puntos.
De esta manera, el ámbito estudiantil se mantiene en alerta, precisamente por la reducción de porcentajes en estas pruebas. Los datos muestran que es importante mejorar ciertas áreas para preparar a los jóvenes para los desafíos que enfrentarán en sus estudios y trabajos.
