Cambios en las jornadas laborales y en los modelos de contratación, y el aumento del salario mínimo, son algunos de los principales ajustes normativos que están marcando un nuevo camino en la gestión del talento humano en Colombia.

En ese contexto, Foros Semana llevó a cabo el 4° Gran Foro de Bienestar y Talento Humano, un espacio que reúne a expertos, líderes empresariales y académicos para analizar los cambios regulatorios del trabajo, el impacto de la tecnología en la gestión del talento y el papel del bienestar laboral como estrategia de productividad en las organizaciones.
Durante el segundo panel, LA GRAN PREGUNTA | Nuevas reglas laborales: ¿qué hacer ahora?, Stefano Farné, director del Observatorio Laboral de la Universidad Externado; Saida Quintero, abogada y directora del área laboral de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario; y Ana Karina Quessep, presidenta de la Asociación Colombiana de BPO, hablaron del panorama actual y sobre los efectos de la reforma laboral.

El impacto en el sector BPO
Quessep inició su intervención diciendo que el aumento del salario mínimo “cayó como un balde de agua fría en nuestros presupuestos”. Además, indicó que, en una encuesta que hicieron, el 43 % de las empresas no va a crecer, el 41 % va a tener una contracción en la contratación y que el 9 % de los empleos están en riesgo hoy.
Sobre la competitividad interna y respecto a otros países tras las nuevas reglas, Ana Karina Quessep, presidenta de la Asociación Colombiana de BPO, alertó que con la reforma laboral se vienen cambios fuertes.
“Lo que no se logró en una reforma laboral, lo han intentado hacer a través de decretos, y esto pone en riesgo la formalidad y la generación de empleo”. Este tipo de legislaciones que protegen el empleo consolidan la formalidad, pero dejan por fuera a muchísimas personas que aún no hacen parte de la formalización del empleo”, explicó Quessep.
Además, dijo que un aspecto que hay que conversar es que a los colombianos les gusta la informalidad y que hay que revisar cómo cambiar ese pensamiento con los ajustes que se vienen.
“El sector del BPO ha construido una masa crítica en términos de servicios y empleos, pero nos hemos visto afectados por la pérdida de empleos y no somos competitivos en la región. Colombia es segundo en BPO en toda Latinoamérica; primero va México y ahora se está poniendo en riesgo esto, lo que hace que estas operaciones migren a países como Perú o Guatemala, que ofrecen mejores costos”.
En esa misma línea, Quessep dijo que ese aumento sigue siendo confuso.
“En algunas compañías, su aumento salarial, que no está ligado al salario mínimo, están proyectándolo para hacerlo este mes o el siguiente”.
Saida Quintero: aprendices, tercerización y nuevas reglas laborales
Por su parte, Saida Quintero, abogada y directora del área laboral de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, advirtió que algunas de las nuevas medidas están teniendo efectos directos en el acceso de los jóvenes al mercado laboral, especialmente en el caso de los aprendices.
“El sobrecosto de la contratación de aprendices, según un estudio reciente, está llevando a que las empresas decidan monetizar esa cuota y no contratar a los jóvenes; esto tendrá un impacto directo en la búsqueda de su primer empleo”.
Sobre la tercerización, la contratación por prestación de servicios y los trabajos por plataformas, la experta explicó que uno de los debates jurídicos actuales está relacionado con la forma en que se están interpretando estas figuras dentro del nuevo contexto regulatorio.
“La tercerización está permitida en Colombia, incluso en actividades permanentes de las empresas, pero se ha comenzado a satanizar. Un decreto reciente intenta regularla para evitar abusos, pero al modificar la ley sugiere que actividades permanentes no pueden tercerizarse, lo cual es absurdo.”
La abogada recomendó a las empresas revisar con cuidado la forma en que están tercerizando algunas actividades para evitar abusos en esta figura.
“Hay que hacerlo con organizaciones especializadas y respetando los límites de la ley, porque hay que decir que también ha habido abusos”.
Para lograr un equilibrio entre flexibilidad laboral y productividad, Quintero aseguró que la reforma laboral también trae alternativas “interesantes”, como la posibilidad de cambiar el domingo por otro día de la semana o implementar turnos de 36 horas semanales, medidas que pueden generar eficiencias en algunos sectores.
Stefano Farné: efectos en el mercado laboral
En contraste, Farné dijo que la subida del salario mínimo y la implementación de la reforma laboral han mejorado indicadores como la tasa de desempleo y la de informalidad.
“El dato de enero indica que la tasa de informalidad bajó un 10 %, porque ocupaciones que normalmente son informales perdieron participación. Muchos cargos informales se retiraron”.
Sobre las proyecciones e impactos de las reformas tanto pensional como laboral, el economista indicó que “no son tan malas. El tema es cómo se financian, de dónde sacamos el dinero para la reforma pensional”.
Farné finalizó diciendo que el salario integral desapareció y que, con el tiempo, se ha observado una “compresión salarial”.
“Las empresas en este momento están pensando en poner tecnología; esto quiere decir que no están despidiendo, pero sí lo están pensando”, concluyó.