¿Por qué, pese a los avances científicos, el diagnóstico temprano sigue siendo limitado?
JAVIER SEGOVIA: Porque estamos diseñados para no sentirlo al principio. El cáncer no es algo “externo”, son nuestras propias células las que empiezan a cambiar y a crecer de forma desordenada. En la etapa inicial no duele, no molesta, no avisa. Cuando aparecen los síntomas es porque el tumor está invadiendo el espacio de otro órgano o afectando la fisiología local.

Por eso lo ideal sería no esperar las señales, pero aún no contamos con las herramientas necesarias para diagnosticar efectivamente y de manera temprana todos los cánceres. La clave no es esperar síntomas, sino actuar antes: prevenir cuando se puede y detectar temprano cuando aún no hay síntomas.

¿Qué tipo de cáncer se puede prevenir?
J.S.: En el cáncer de cuello uterino (cérvix). Este uno de los pocos cánceres frecuentes donde tenemos una herramienta directa para reducir el riesgo: la vacuna contra el VPH responsable de la mayoría de casos. Vacunar a tiempo disminuye de forma importante la probabilidad de desarrollar esta enfermedad en el futuro.
¿La vacunación elimina la necesidad de controles periódicos?
J.S.: No. La vacuna es prevención, pero siguen siendo necesarias pruebas periódicas porque la protección no es total y muchas personas no fueron vacunadas en la infancia o adolescencia.
¿En qué consiste la detección temprana?
J.S.: Son pruebas que se hacen en personas que se sienten bien, precisamente porque el cáncer temprano no produce síntomas. No se trata de hacer exámenes al azar, sino de aplicar pruebas que han demostrado que reducen muertes y complicaciones cuando se realizan en edades y grupos adecuados.
¿Por qué no basta con hacerse una prueba?
J.S.: Porque un resultado normal hoy no garantiza que a futuro se esté protegido de la enfermedad: los riesgos cambian con la edad, el tiempo y nuevas exposiciones, y por eso los controles deben mantenerse de manera periódica.
Si la tecnología existe, ¿por qué no aplicar tomografías o resonancias a toda la población?
J.S.: A pesar de ser una aproximación muy lógica, desafortunadamente realizar sistemáticamente imágenes en la población general no tiene un beneficio. Sin embargo, se está trabajando intensamente en el mundo en investigación para buscar métodos diagnósticos más sensibles y específicos, por ejemplo biopsias líquidas (muestras de sangre), que permitan detectar moléculas asociadas al cáncer y ampliar este concepto de diagnóstico temprano y, ojalá, de prevención.
¿Qué factores obligan a personalizar las recomendaciones de detección?
J.S.: Cuando hay mayor riesgo: varios familiares con cáncer, diagnósticos a edades tempranas o ciertos patrones repetidos, se debe pasar de un esquema estándar de tamizaje a uno personalizado. En esos casos puede recomendarse empezar antes, controlar con más frecuencia o considerar consejería genética.
¿Cuál es la pregunta clave que toda persona debería hacer sobre su riesgo de cáncer?
J.S.: “Según mi edad, mis antecedentes y mis riesgos, ¿qué pruebas de prevención y detección temprana necesito y cada cuánto debo repetirlas?”.
Control oncológico preventivo
En Colombia, para personas con riesgo promedio, existen recomendaciones de detección temprana que indican qué pruebas deben realizarse y a partir de qué edad.
• Cuello uterino
A partir de los 25 años o 5 años despuésdel inicio de la vida sexual
• Mama (mujeres)
Mamografía desde los 50 años.
• Colorrectal (hombres y mujeres)
Desde los 50 años, con prueba de heces y/o colonoscopia según el caso.
• Próstata (hombres)
Desde los 50 años. En la práctica incluye valoración clínica por urología y antígeno prostático.
• Pulmón
Solo en personas de alto riesgo, especialmente fumadores o exfumadores importantes, mediante tomografía de baja dosis bajo criterios específicos.
• Gástrico (estómago)
No hay tamizaje universal, pero en Colombia hay mucho cáncer gástrico. El Instituto Nacional de Cancerología (INC) recomienda endoscopia desde los 35 años si hay sintomatología gástrica (dolor, ardor, plenitud o saciedad precoz) persistente. Además, si hay factores de riesgo o signos de alarma, la evaluación con endoscopia puede ser necesaria a cualquier edad.
