En el marco de su gira americana por Washington y Nueva York, Alejandro Sanz dio una entrevista muy especial en Lo de Évole en la que, a corazón abierto y dejando ver su complicidad con el presentador, el artista se sinceró como nunca sobre la relación que tiene con sus cuatro hijos (Manuela, fruto de su matrimonio con Jaydy Michel; Alexander, de una relación extramatrimonial con Valeria Rivera mientras estaba casado con la modelo mexicana; y Dylan y Alma, en común con Raquel Perera).

Además, también habló acerca de la depresión que le hizo tocar fondo y por la que decidió parar un tiempo para recuperarse y volver a ser el mismo de siempre sobre el escenario.
Iniciando la conversación, el intérprete de Corazón Partío afirmó: “Ahora me siento en un buen momento, no tengo nada que esconder en realidad. En este momento de mi vida estoy tan a gusto conmigo, con mi entorno, con mis hijos... que me siento con la fuerza de afrontar lo que sea”.
En cuanto al momento en el que atravesó problemas con su salud mental, manifestó:
“Cuando me diagnosticaron la depresión, el primer concierto dije: ‘Voy a ver si puedo’. Fue una sensación muy curiosa porque donde más a salvo me sentía era sobre el escenario”.

Además reconoció que “cuando bajaba del escenario me ponía a temblar. Sufría taques de pánico y ansiedad”.
“Antes me quedaba en los camerinos hasta que se iba el último borracho. Eso ya tampoco lo hago”, reveló, explicando que una de las cosas que ha aprendido a raíz de su bajón de ánimo fue ser sincero consigo mismo: “Si no quiero ver a nadie, lo digo y no pasa nada. No hagas nada que no quieras hacer, que no pasa nada”, agregó.
“Una vez que te pasa, no creo que desaparezca del todo para siempre. Pero siempre, siempre sonrío, siempre doy gracias por despertarme. Porque la vida es increíble si tienes la oportunidad de trabajar en lo que te gusta, si tienes salud, si tu familia está bien”, reflexionó a corazón abierto.

La clave de la felicidad del cantante español son sus hijos, con los que reveló que intenta hacer uno o dos viajes al año todos juntos, “sin madres ni asistentes ni nada, porque si siempre vas con un equipo de gente que te organiza las cosas, llega un punto en el que no sabes hacer nada. Me di cuenta de que, además, no estaba disfrutando. Estaba nada más que cumpliendo unos horarios. Eso te va distanciando y te va separando de la realidad”, afirmó.
A lo anterior añadió: “Estos viajes, aparte de, por supuesto, para disfrutarlo con ellos, son una forma de que aprendamos los cinco a convivir de una manera más natural”, dijo, confesando que “he invertido muchas ganas en que ellos estuvieran muy unidos, porque son de tres madres diferentes y cada uno vive en un sitio”.

En un momento de la entrevista, justo cuando el presentador Jordi Évole estaba murmurando con Alejandro sobre lo “enamorado” que le ve, Stephanie Cayo (con la que el artista ya no oculta su felicidad, presumiendo de su amor en redes sociales después de varios meses de discreta relación en los que la peruana le ha acompañado durante su gira) la actriz llamó a su novio que, dejando claro que no tiene nada que ocultar, confesó que “es muy bonito estar enamorado. Y estoy enamorado, sí”.
“Cuando se siente algo especial, hay que luchar por ello”, aseguró, revelando que aunque los terapeutas llegaron a aconsejarle que no volviera a enamorarse, él no manda en su corazón. “Va por libre y cuando se va detrás de alguien yo no puedo hacer más que intentar seguirle el paso”, concluyó, sin dudar en reconocer que ha vuelto “a creer en el amor para siempre”.
