Britney Spears reconoció su culpabilidad por manejar de forma imprudente bajo los efectos del alcohol en un acuerdo con la justicia este lunes en California.
La intérprete de Oops!... I Did It Again fue detenida la noche del 4 de marzo bajo sospecha de conducir en estado de ebriedad, y fue liberada la mañana siguiente.
Poco después, la ‘princesa del pop’ se inscribió en un programa de rehabilitación, de acuerdo con medios locales.

Bajo el acuerdo con la fiscalía de Ventura, la cantante admitió haber manejado de forma imprudente, que en la legislación local constituye una falta menor a la de conducir en estado de ebriedad.
En consecuencia, Spears fue sentenciada a 12 meses de libertad condicional, informó su abogado Michael A. Goldstein.
“Ella está aliviada de dejar esto atrás”, dijo Goldstein a la AFP.

El abogado evitó especificar si la cantante está en casa o en una clínica de rehabilitación, pero aseguró que la cantante de 44 años está “rodeada por un increíble equipo de gente que se preocupa por ella”.
Goldstein dijo que Spears asumió la responsabilidad por sus actos “y ha tomado pasos significativos para poner en práctica cambios positivos, lo que claramente quedó reflejado en la decisión de la fiscalía”.
Los fiscales no detallaron qué sustancias fueron detectadas en Spears cuando fue arrestada.
Erik Nasarenko, fiscal del distrito del condado de Ventura, dijo que el acuerdo y la reducción del cargo eran consistentes con lo que se aplica en los casos que involucran a acusados sin antecedentes en un caso similar.

Agregó que la cooperación de Spears y su disposición a reconocer la situación y las causas que lo motivaron son importantes.
“Nuestro objetivo no es sólo que las personas asuman responsabilidad, sino que apoyar cambios de conducta a largo plazo a través del tratamiento y la rehabilitación”, dijo Nasarenko en un comunicado.
“La corte ha puesto estas condiciones en práctica. Ahora le corresponde a la señora Spears seguirlas”, prosiguió.
En sus memorias publicadas en 2023, Spears dijo que nunca consumió drogas duras y negó tener problemas con el alcohol, pero admitió que tomaba Adderall, un medicamento para el tratamiento de trastornos de la atención que pertenece a la familia de las anfetaminas.

Tras una crisis nerviosa en público en 2007, Spears fue sometida a la tutela legal de su padre, Jamie Spears, quien controlaba su dinero y su vida personal, incluso mientras ella seguía haciendo conciertos.
La cantante enfrentó a su padre en la justicia para poner fin a la tutela, que fue disuelta por un tribunal de Los Ángeles en 2021, tras el gran apoyo generado por sus fans con el movimiento “Liberen a Britney”.
*Con información de AFP.
