El exfutbolista de la Selección Colombia Fredy Guarín volvió a referirse públicamente a su estado de salud y a las complejas situaciones personales que atravesó a causa del consumo de alcohol y otras sustancias.

En una reciente entrevista concedida al programa Doers the Podcast, el deportista antioqueño detalló algunos de los momentos más críticos de su vida tras alejarse del fútbol profesional, así como el inicio del tratamiento que, según sus declaraciones, le ha permitido mantenerse en proceso de rehabilitación durante los últimos dos años.
Las declaraciones del deportista se dieron luego de un llamado a la concientización sobre la salud mental y la prevención del suicidio, campo en el que actualmente enfoca parte de su agenda mediante charlas y conferencias dirigidas a jóvenes y atletas.
Durante la conversación, Guarín explicó que el cese de su actividad deportiva representó un quiebre en su rutina y estabilidad personal.

Tras una carrera de más de 35 años vinculada al fútbol, que incluyó su debut profesional a los 16 años y su paso por clubes internacionales de renombre como el Inter de Milán y el Shanghai Shenhua, el exmediocampista admitió que carecía de herramientas para gestionar su vida cotidiana fuera de las canchas.
“Cuando terminé de jugar al fútbol, hace cuatro años, quedé sin nada, quedé limpio (...), porque lo único que sabía hacer era jugar al fútbol y el terreno de juego era mi oficina”, afirmó Guarín en el pódcast.
De acuerdo con su relato, las dificultades de índole familiar, los problemas de pareja y la ruptura de su matrimonio durante su estancia en Italia acentuaron su inestabilidad emocional.
El exdeportista señaló que recurrió al alcohol como un mecanismo de evasión frente a situaciones complejas que no sabía cómo afrontar, lo que derivó en ausencias a los entrenamientos, pérdida de rendimiento y un progresivo aislamiento de su entorno cercano.
En la entrevista, Guarín recordó una etapa marcada por el descontrol, derivado por la abundancia económica y la falta de límites.
Manifestó que el incremento de sus ingresos durante su paso por el fútbol asiático no resolvió sus vacíos emocionales, sino que facilitó el consumo sin medir las consecuencias.
Uno de los testimonios más fuertes fue cuando el exfutbolista aseguró haber sufrido una profunda recaída en 2021 que lo llevó a dispararle a un amigo.
“Le disparé en esa recaída y casi mato a un amigo”, confesó Guarín al referirse a uno de los episodios más graves de su vida. El exmediocampista indicó que, después de ese hecho, su amigo permaneció en urgencias mientras él quedó solo en su vivienda, bajo los efectos del alcohol y con pensamientos que lo llevaron al límite.
“Los demonios me hicieron pensar miles de cosas y esa fue una de las tres veces que yo me intenté suicidar en mi casa”, relató. Guarín aclaró que utilizó la misma pistola con la que había herido a su allegado, aunque no ofreció detalles sobre el contexto del disparo ni la identidad de la víctima.
El testimonio de Guarín indica que el cambio definitivo ocurrió tras un periodo de consumo prolongado en un apartamento en Miami. Hasta que finalmente en medio de una borrachera hizo una llamada y le pidió ayuda a dos personas importantes de su vida y les pidió que lo conectaran con una profesora de su infancia, quien tenía una fundación para ayudar a personas adictas.

El exfutbolista señaló que el 18 de abril marcó la última fecha en que consumió bebidas alcohólicas e inició un internamiento formal. A lo largo del programa de rehabilitación, comprendió que la adicción era la manifestación visible de traumas no resueltos durante su infancia y juventud.
Actualmente, Guarín asegura llevar dos años y tres meses en proceso de sobriedad. Bajo el lema de su proyecto testimonial, ‘El silencio del estadio hizo eco en mi mente’, busca llevar su experiencia a distintos escenarios para prevenir problemáticas de adicción y promover la atención oportuna de la salud mental en el deporte.
