El célebre vestido de la venganza que usó la princesa Diana tras la confesión pública del príncipe Carlos sobre su infidelidad será subastado en Sotheby’s, en Nueva York, el 9 de diciembre.

Este vestido negro escotado, diseñado por Christina Stambolian, tiene un valor estimado de entre 150.000 y 300.000 dólares, indicó Sotheby’s en un comunicado.
Parte de los ingresos se destinará al Hospital Real de Edimburgo, en Escocia, especializado en salud mental.
Antes de la venta, el vestido se exhibirá en Londres del 18 al 24 de septiembre; en Hong Kong, del 1 al 15 de octubre; en Ginebra, del 6 al 11 de noviembre, y en Nueva York a partir del 2 de diciembre.
La Princesa del Pueblo lució este conjunto, que rompía con los códigos de la realeza británica, en una gala benéfica en junio de 1994, el mismo día que su esposo, de quien estaba separada, admitía su infidelidad en televisión.
“La princesa Diana convirtió este vestido en uno de los mensajes más poderosos que haya transmitido jamás”, señala Morgane Halimi, responsable mundial de bolsos de mano y moda en Sotheby’s.

“Lo que se convirtió en un momento viral a escala global (…) también otorgó a todos, pero sobre todo a las mujeres, el permiso de utilizar la moda más allá del mero adorno, de una forma mucho más intencionada y cargada de significado: como un escudo, un arma, o ambas cosas a la vez”.
Este vestido ya había sido subastado en beneficio de asociaciones que luchan contra el cáncer y el sida en junio de 1997, poco antes de la muerte de Diana en un accidente de tráfico, en París, el 31 de agosto, a los 36 años.
La pieza se convirtió con el paso de los años en uno de los atuendos más recordados de Diana y en un símbolo de la etapa de cambios que atravesó durante su matrimonio con Carlos. Su aparición en aquella gala también marcó uno de los momentos más comentados de su relación con la familia real británica.
Ahora, más de tres décadas después de aquella noche, el vestido volverá a estar en el centro de la atención internacional por su nueva subasta. Sotheby’s espera que la pieza atraiga a coleccionistas y seguidores de la princesa, cuya influencia en la moda y en la cultura popular continúa vigente años después de su muerte.
*Con información de AFP.
