El máximo exponente del género urbano, Bad Bunny, se encuentra en territorio colombiano para cumplir con una de las citas más esperadas de su calendario. El artista puertorriqueño aterrizó este lunes en Medellín para dar inicio a su serie de tres conciertos consecutivos en el Estadio Atanasio Girardot, como parte de su exitoso “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour”. Sin embargo, más allá de su llegada, lo que dejó a todos con la boca abierta es la imponente aeronave en la que se desplazó.
Un Bombardier Global 7500: la joya de la corona en el aire
Para su traslado a la ciudad de la eterna primavera, Benito Antonio Martínez Ocasio eligió el Bombardier Global 7500, considerado por expertos como el avión de negocios más espacioso y lujoso del planeta. Esta aeronave no es solo un transporte, sino un símbolo del estatus global que alcanzó el boricua.
Con una longitud de cabina que supera los 16 metros, el avión está diseñado para ofrecer una experiencia de ultralujo. Su interior está dividido en cuatro espacios independientes, lo que permite que el artista y su equipo puedan separar las áreas de trabajo, comedor, entretenimiento y un dormitorio privado, lo cual garantiza privacidad absoluta durante sus giras mundiales.
Cine en casa y asientos de “gravedad cero”
La tecnología a bordo redefine el confort. El jet cuenta con los revolucionarios asientos Nuage, que permiten una posición de gravedad cero para minimizar el impacto físico de los viajes largos. Para el entretenimiento, el “Conejo Malo” dispone de un sistema de cine en casa con una pantalla TV 4K de 55 pulgadas, la más grande instalada en un avión de esta categoría, complementada con el sistema de audio l’Opéra.
Uno de los detalles más sorprendentes es la suite principal, que incluye una cama permanente y un baño equipado con ducha de pie, un lujo que pocos aviones privados en el mundo pueden ofrecer. Además, sus ventanas son un 80 % más grandes que las de la competencia, que permiten que el espacio se llene con luz natural.
Poseer este nivel de exclusividad tiene un precio astronómico. El valor comercial de un Bombardier Global 7500 nuevo ronda los 75 millones de dólares. Según la información verificada por las fuentes de apoyo, mantener esta “bestia del aire” requiere una inversión anual de 3,5 millones de dólares solo en gastos operativos.
Para quienes no son propietarios pero desean vivir la experiencia, el costo de alquiler es igualmente prohibitivo: aproximadamente 10.000 euros por hora de vuelo.
Medellín se prepara para el fenómeno
La llegada de Bad Bunny se da en un momento de máxima expectativa. El montaje en el Estadio Atanasio Girardot requirió de una logística sin precedentes para recibir a miles de fanáticos en tres noches que prometen ser históricas.
La relación del puertorriqueño con Colombia siempre ha sido estrecha, siendo Medellín una plaza fundamental en su ascenso al estrellato. Con este despliegue de lujo y poderío, Bad Bunny reafirma por qué es uno de los artistas urbanos más importantes del mundo.









