El reconocido chef chileno y exjurado de MasterChef Celebrity, Christopher Carpentier, ha compartido detalles inéditos sobre su presente personal y profesional en Colombia. En una reciente entrevista para el pódcast Sinceramente Cris, conducido por Cristina Estupiñán, el gastrónomo explicó cómo su proceso de separación coincidió con la materialización de iLatina, su ambicioso proyecto cultural y gastronómico en el barrio Quinta Camacho de Bogotá.

El fin de un ciclo y la visión sobre el amor
Para Carpentier, la transición hacia la soltería ha sido un proceso de introspección profunda. Durante la charla, el chef fue enfático al describir su postura actual frente a las relaciones afectivas, marcando una línea clara de dignidad personal. “Yo soy muy radical, y si hay algo que no mendigo es amor. El amor se recibe y se entrega desde la libertad absoluta”, afirmó, despejando cualquier duda sobre resentimientos tras su divorcio.
El chef reconoció que la entrega absoluta a su carrera profesional la cual incluye décadas de éxito en televisión y cocinas internacionales, tuvo un costo en su dinámica familiar. Según sus palabras, “la cocina me ha dado todo y la cocina me ha quitado todo”, una reflexión que sitúa su carrera como un eje que, si bien le otorgó reconocimiento, también influyó en el desgaste de su matrimonio.
Una relación armónica por el bienestar familiar
A pesar del quiebre matrimonial, Carpentier subrayó que mantiene un vínculo de respeto y colaboración con la madre de sus cuatro hijos. Durante la entrevista, relató que su exesposa visita Colombia con frecuencia para coordinar temas relacionados con sus hijos, algunos de los cuales ya se encuentran radicados en Bogotá o planean estancias largas en el país.
El chef destacó la importancia de la presencia parental según las etapas de crecimiento:
“Cuando el chico tiene trece, catorce o quince años, empieza a necesitar esa imagen paterna. Por el lado de la mujer, en esa misma edad, necesita un poco más a la mamá por los cambios y necesidades que son más cercanas a hablar con ella”.
Actualmente, el chileno se enfoca en recuperar el tiempo perdido por sus compromisos laborales previos, buscando un equilibrio entre la “cantidad y calidad” de los momentos compartidos con sus herederos.
iLatina: El proyecto que lo ancló a Bogotá

Uno de los puntos centrales de la conversación fue la aclaración de los rumores que vinculaban su permanencia en Colombia con un nuevo romance. Carpentier fue categórico al negar estas versiones: “No me quedé por ninguna mujer, sigo solo”. Su decisión de establecerse en el país responde estrictamente a un plan de negocios que gestó durante años.
iLatina, descrita por él como una casa cultural y gastronómica, es el resultado de décadas de recopilación de ideas en agendas y viajes. El chef encontró en una casa de conservación en el sector de Quinta Camacho el lugar ideal para dar vida a este concepto que trasciende la restauración convencional, integrando cultura y relato latinoamericano.
Más que en “sueños”, el chef asegura creer en las metas y en la capacidad de desarrollar proyectos como lo ha hecho en Bogotá. Su historia actual es la de un hombre que, tras el foco mediático de los concursos de cocina, busca consolidar su legado empresarial mientras navega con madurez su nueva realidad familiar.
