Muchos rostros de la televisión colombiana han marcado huella en miles de personas, precisamente por su trabajo y talento en producciones de todo tipo. Este fue el caso de Flor Vargas, reconocida actriz, quien dejó su sello en la industria nacional con sus apariciones en cine, teatro y telenovelas.

La famosa artista construyó una sólida trayectoria, integrando elencos de títulos como La saga, negocio de familia, En los tacones de Eva, El capo, Los Victorinos, Los cuervos, Aquí no hay quien viva y Pero sigo siendo el rey.
Pese a que su nombre brilló en los años setenta, en la actualidad todo es distinto y lleva una realidad muy contraria a lo que fue en su momento. Flor Vargas, con más de 90 años, atraviesa un panorama preocupante e incierto, ya que permanece en su apartamento y solamente cuenta con la ayuda de una persona que está para tareas básicas de cuidado personal.
Aunque su trabajo habló por ella, sus escenarios están lejos de la estabilidad económica, por lo que ha tenido que pedir colaboraciones y respaldo en instantes en los que se ve en aprietos para sus gastos.
En diálogo con Bravíssimo, la actriz relató que, para agregarle un detalle a su realidad, el tema físico y de salud no es el mejor, ya que tiene un problema al caminar y ha sufrido caídas que le afectaron considerablemente. Esto hizo que ya no pueda hacer cosas sencillas, como bañarse.
“No puedo caminar bien. Me he caído tres veces ya”, comentó.
“De la EPS me hacen, pero solo una semanal y a veces pasa un mes sin que me hagan la terapia”, confesó, aseverando que requiere de revisiones y terapias para saber sobre su avance.
En cuanto a su día a día, otro tema la ha golpeado considerablemente, relacionado con su parte auditiva, pues requiere de un dispositivo para comunicarse correctamente.
Vargas también mencionó que estaba sola, pues sus dos hijos habían muerto hace varios años, entre los que estaba Manuel Cabral, que también era actor.
“Manuel ya cumplió 16 años de fallecido y Cecilia, la semana entrante, cumple siete años de haber partido”, comentó.
En su problema económico, la veterana actriz afirmó que había muchos gastos en su día a día, por lo que necesitaba de ayuda. “Hay que pagar servicios, administración, el mercado también…”, dijo.
“Los hogares de dos millones son deprimentes, la verdad. Por eso, para morirme bien aburrida, bien triste y bien mal, prefiero hacerlo aquí en mi apartamento, tranquila”, agregó.
