María Angélica Mallarino es recordada como una de las figuras pioneras del teatro musical en el país, con una trayectoria que marcó a toda una generación de artistas formados en las artes escénicas durante las décadas de los años 80 y 90.
Su trabajo no solo se destacó en la actuación, sino también en la creación, dirección y producción de contenidos dirigidos a público infantil, en un momento en el que este tipo de propuestas eran escasas en Colombia. Proyectos como Los niños de todo el mundo, considerada la primera obra de teatro musical del país, consolidaron su lugar como referente en la construcción de una industria cultural incipiente.


A lo largo de su carrera, Mallarino impulsó un modelo poco común, espectáculos hechos con niños y pensados para niños, una apuesta artística y pedagógica que la diferenció dentro del panorama nacional. Su legado se extiende más allá de los escenarios, reflejado en generaciones de actores y creadores que encontraron en su trabajo una guía formativa y vocacional.
En las últimas semanas su nombre ha vuelto a la conversación pública tras conocerse detalles sobre su estado de salud, se ha generado una movilización de apoyo desde distintos sectores culturales, que no solo busca respaldarla en lo personal, sino también reivindicar su papel en la historia del teatro musical colombiano. SEMANA conversó con Martín Gómez, exalumano de la actriz y director de Fine Arts Producciones sobre el legado de la artista y la campaña de ayuda para su tratamiento.


SEMANA: ¿Cómo se involucra Fine Arts Producciones a la causa de María Angélica Mallarino?
Martín Gómez (M. G.): La relación es porque yo hice parte del grupo de actores de María Angélica Mallarino. Yo me formé con ella como actor de teatro musical desde los 10 años e hice parte de los programas de televisión que hacíamos con Los monachos, se llamaba el grupo, y de las obras de teatro musical.
Digamos que la más importante fue Los niños de todo el mundo, que fue la primera obra de teatro musical que se hizo en Colombia, que estuvo una gran temporada en el año 90 y 91 en el Teatro Colón de Bogotá y estuvo en gira por todo el país.
Pero bueno, esto fue la primera compañía de teatro musical que hubo en Colombia y desde allí pues vino mi pasión y encontré el propósito de mi vida que era las artes escénicas, el teatro musical. Tanto así que hoy me dedico a eso por medio de mi academia Fine Arts, que es una escuela donde formamos principalmente niños y adolescentes en teatro musical y en música.

Y algo muy importante más allá de lo artístico es que, sobre todo en esta época en que los jóvenes, los adolescentes andan con tantos temas de ansiedad, de depresión, de falta de autoestima, es que acá logramos que por medio de las artes escénicas y de la música los chicos encuentren un propósito, encuentren un norte y encuentren una razón para levantarse todos los días.

SEMANA: ¿Cómo lo marcó haber sido alumno de María Angélica?
M. G.: Yo sí debo decir que eso que hago acá en Fine Arts es parte del aprendizaje que recibí yo con María Angélica Mallarino desde niño y toda mi adolescencia que la pasé con ella. Entonces, siguiendo su legado, por supuesto que cualquier tema que involucre a María Angélica tiene mucho que ver conmigo.
Es más, aquí dentro del repertorio que manejamos con nuestros estudiantes de teatro musical, manejamos muchas canciones compuestas por María Angélica, personajes, obras de teatro inspirados en las creaciones de María Angélica. En las paredes de Fine Arts, en todos lados están los discos de María Angélica, donde además también estoy yo porque soy parte de esa historia.
SEMANA: ¿Por qué decidieron sumarse y alzar la voz por ella?
M. G.: El interés en el apoyo es justamente porque siento que la historia no ha sido justa con ella. De hecho, ella fue quien inició el formato del teatro musical en el país y creo que a la gente eso se le ha olvidado.
Entonces, parte de estar pendientes de ella no es solamente su tema de salud, sino también es un reconocimiento a la memoria histórica del país, en donde ella fue quien empezó a trabajar por el teatro musical en Colombia, ella fue quien creó ese género. Ella fue la primera que trabajó en realidad con entretenimiento hecho con niños.
Pero lo que ella hacía, y es lo que yo continúo haciendo, es poner a los niños en escena, que sean los niños los protagonistas y que el público también sea niño. Eso es algo muy difícil de hacer porque formar artistas menores de edad es complejo, y eso es a lo que ella siempre le creyó y a lo que yo le creo también ahora.

SEMANA: ¿Cuál es su mensaje final frente al apoyo al talento colombiano, independientemente de la etapa del actor?
M. G.: Algo muy importante frente a este tema del apoyo al talento colombiano y de la etapa del actor es que algo muy triste que me ha parecido con la campaña es ver un montón de mensajes negativos. Así como hay muchos mensajes lindos de apoyo, así como hay mucha gente que se ha metido la mano en el bolsillo para colaborar, también hay muchos comentarios muy negativos.
Hay mucha gente que dice: “¿y dónde están los hermanos?”, “pero si ellos son ricos”, “pero si ellos son millonarios”. Entonces, creo que hay una falsa idea de que los artistas son millonarios o de que una persona por el hecho de que salga en televisión es millonaria.
Me parece importante dejar en claro eso: que el hecho de que una persona tenga una imagen en televisión no quiere decir que le sobre el dinero, que nunca vaya a tener problemas de salud. Siento que hay como un resentimiento de la gente: “pero ella es rica, pero ella es millonaria, pero ella es famosa”. Y no es verdad.
Sí es verdad que era famosa, pero el proyecto, precisamente por los temas de salud que ella ha experimentado, sus proyectos de teatro musical y de televisión con niños se detuvieron hace unos 25 años. Por esa razón, hace cuánto tiempo ella no recibe ingresos económicos, hace cuánto no genera plata.
Por su tema de salud mental tampoco fue fácil volver a trabajar, volver a estar en un estudio de grabación, viajar. Todo eso le impidió trabajar y eso tiene un impacto directo en la familia, en el esposo, que también por estar cuidándola ha tenido que dejar de trabajar.

Entonces creo que ese es un mensaje importante: el hecho de que alguien salga en televisión no quiere decir que tenga su vida arreglada ni que nunca tenga necesidad de dinero, porque un tratamiento médico y psicológico implica mucho dinero.
Quienes nos dedicamos a esto lo hacemos con todo el amor del mundo y con toda la pasión, más que porque pensemos que esto nos va a hacer ricos. Esta es una industria que si uno la hace, la hace con todo el amor, con toda la entrega, con todo el cariño, con todo el entusiasmo, con pasión, con talento, con todo, pero todo esto, así la gente vea las luces y el teatro, se hace con las uñas.
No crean que el trabajo que ella hizo la hizo millonaria, no es verdad. Y además, nosotros hacíamos espectáculos profesionales, pero también una cantidad de presentaciones gratuitas para que cualquier niño o cualquier persona pudiera verlo en un centro comercial o en una plaza.
Se hizo mucho trabajo social para que los niños de los 80 y los 90 tuvieran acceso al entretenimiento. Y precisamente por eso no hay montones de dinero guardados por un trabajo de hace 30 años.
