Se generó una fuerte polémica en Colombia tras revelarse que varios líderes de estructuras criminales de Medellín, recluidos en la cárcel de Itagüí y vinculados a los diálogos de paz total, habrían organizado y financiado una lujosa parranda vallenata dentro del centro penitenciario.
El caso despertó críticas sobre las condiciones y beneficios en medio de estos procesos, teniendo en cuenta que los implicados están privados de la libertad mientras negocian con el gobierno de Gustavo Petro.
Ante la controversia, los delegados encargados de estas conversaciones optaron por suspender temporalmente la agenda de interlocución con los cabecillas, mientras se revisa lo ocurrido.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el pago a los artistas que participaron en el evento, entre ellos Nelson Velásquez. Según reveló Claudia Carrasquilla en entrevista con SEMANA, el cantante habría recibido cerca de 100 millones de pesos por su presentación, tras coordinar su ingreso con uno de los cabecillas.

De acuerdo con las versiones entregadas, no se trataría de una participación forzada, ya que en los registros audiovisuales se le observa tranquilo e incluso sonriente durante la celebración.
Ante esta información denunciada, Álex Eduardo Díaz, mánager de Nelson Velásquez, habló con El Tiempo y dio su versión de la situación, explicando cómo ocurrió todo. El representante afirmó que no era su deber estar al tanto de si quienes contratan al músico tienen asuntos pendientes en el ámbito legal.

“Como en cualquier otro evento en una discoteca, a nosotros nos llaman para hacer nuestro trabajo, pero no investigamos si quienes nos contactan son buenos o malos. En este caso simplemente nos dijeron que se iba a realizar una actividad en la cárcel”, dijo Díaz al medio citado.

En sus declaraciones tras la polémica, mencionó que aunque el Inpec no los contrató directamente, su idea era que todo estaba respaldado por la entidad, contando con permisos de forma reglamentaria.
“Nosotros nos vinimos a enterar por lo que están diciendo los medios de que no era una actividad del Inpec. Nos imaginamos que estaban todos los permisos porque no tuvimos inconveniente con el ingreso, pero nosotros no somos los encargados de revisar eso”, agregó Díaz.
En entrevista con El Debate de SEMANA, el concejal de Medellín, Sebastián López, afirmó que hay denuncias que señalan que este sitio de reclusión se convirtió en una especie de ‘hotel’ para los capos.
“La parranda es la excusa perfecta para tomar una decisión ante un proceso que nunca tuvo viabilidad jurídica. Estas estructuras no tienen reconocimiento político, por lo cual no pueden tener otra alternativa al sometimiento. Todo este proceso ha sido una mentira”, dijo inicialmente López.