María Fernanda Yepes se ubicó como uno de los rostros más famosos y admirados de la televisión internacional, debido a su arduo trabajo en distintas producciones. La paisa cautivó con su belleza y talento, participando en títulos que siguen vigentes.

Pese a que participó en telenovelas y series muy reconocidas, la artista se alejó de las cámaras y optó por llevar una vida distinta, alternando con el arte y otras actividades.
Recientemente, María Fernanda Yepes estuvo dialogando con Eva Rey, para Me Vale, donde no dudó en sincerarse sobre la carga emocional que había acumulado con algunos personajes que interpretó. La celebridad fue clara sobre el oficio de ser actor, detallando una cruda situación que vivió.
De acuerdo con lo que contó en el formato, hacer Rosario Tijeras fue un reto muy grande, catapultándose a la fama nacional e internacional. Pese a que fue un trabajo de hace varios años, su experiencia no terminó siendo del todo grata.
En su relato, Yepes mencionó que se metió de lleno en la historia, tomando gestos y expresiones de Rosario. Poco a poco se dio cuenta que esta personificación hacía parte de su realidad, al punto de cargarla energéticamente.
La actriz puntualizó que su sistema quedó colapsado, al punto de destruirse tras este proyecto.
“Hacerlo fue muy poderoso. Rosario para mí fue una catarsis de toda esa época de Medellín, de todo ese dolor. A mí me mataron amigos”, comentó.
“Yo absorbí cosas del personaje. Luego lo entendí, pero actuar es un acto muy psicótico, porque cómo le dices a tus células: ‘Ahorita me van vio*%$ de mentiras, ahorita vas a gritar de mentiras’, ¿cómo quedas después de gritar? Vuelta nada, drenada. Juepucha, tu sistema nervioso queda colapsado, queda loco. Después de Rosario mi sistema quedó colapsado, colapsado de verdad, me dio una alopecia del estrés que tenía. Fue un tiempo de depurar”, comentó.
Ante esto, la paisa decidió alejarse por seis meses de la actuación, buscando recuperarse por todo lo que había hecho en dicho título, el cual sigue siendo foco de reacciones positivas.
“Estuve seis meses donde le dije a mi mánager: ‘No, espérate, no me siento lista para volver a trabajar’. Quedé desbaratada después de hacer ‘Rosario’”, comentó.
“Entre mejor el actor, más loco está”, agregó, asegurando que la marcó la historia de Medellín para aceptar esta producción.

