Un reciente listado captó la atención del público: se trata del ranking de los nombres más registrados en recién nacidos durante 2025, divulgado por la Registraduría Nacional. La principal sorpresa es que, en esta ocasión, quedaron por fuera los tradicionales María y Juan, históricamente entre los más frecuentes en los registros.

Para nadie es un secreto que elegir cómo llamar a un bebé sigue siendo una decisión compleja. Algunas familias prefieren honrar a padres o familiares cercanos, mientras que otras buscan opciones poco comunes y con un significado especial.
Ante este interés, en el primer lugar del listado apareció David, con un total de 26.486 inscripciones en 2025. Este nombre, de origen hebreo, se interpreta como “el querido” o “el amado” y tiene un fuerte peso histórico y religioso por su vínculo con el rey David de Israel, una figura central de la Biblia.

Por esta razón, suele asociarse con valores como el liderazgo, la fortaleza, la sabiduría y una profunda dimensión espiritual, características que siguen influyendo en la elección de muchos padres.
Para el caso de las niñas, Sofía encabezó la lista como el nombre más registrado, con 23.077 inscripciones. Su significado, ligado a la “sabiduría”, lo convierte en un nombre de gran carga simbólica, asociado al conocimiento, la virtud y a tradiciones filosóficas, religiosas y culturales presentes en distintas épocas y regiones.

En segundo lugar apareció María, uno de los nombres más clásicos y recurrentes en la historia. Durante 2025 fue elegido para 18.858 niñas. De origen hebreo, se asocia con interpretaciones como “la amada de Dios” o “la elegida”, y mantiene un fuerte vínculo con la tradición religiosa y cultural.
Entre los nombres masculinos destacó José, de raíces hebreas, cuyo significado se interpreta como “Dios proveerá” o “Dios añadirá”. Se trata de un nombre profundamente arraigado en la tradición bíblica, vinculado tanto al Antiguo Testamento como a la figura de San José.

Más adelante se ubicó Andrés, con 13.758 registros. Este nombre, de origen griego, se relaciona con la fortaleza y la valentía, ya que deriva de términos asociados al concepto de “hombre” y a la fuerza vital, lo que lo ha mantenido vigente a lo largo del tiempo.
Finalmente, Liam cerró el listado con 11.128 inscripciones en 2025. De origen germánico, este nombre moderno y cada vez más popular se asocia con la idea de un “protector decidido” o un “guerrero de voluntad firme”, reflejando una tendencia hacia nombres cortos y de influencia internacional.










