El renombrado actor cubano-colombiano Jorge Cao abrió su corazón en una profunda entrevista para el formato digital Sinceramente Cris, conducido por la periodista Cristina Estupiñán.
En este espacio, el artista abordó uno de los capítulos más devastadores de su vida personal: el fallecimiento de su hija, Maricel Luz, ocurrido a causa de un agresivo cáncer.
Además, Cao detalló las complejas circunstancias de salud y las barreras migratorias que le impidieron viajar a Cuba para despedirse de ella en sus últimos días, un hecho que califica como “irreparable”.

Durante la conversación, el recordado intérprete de producciones como Pasión de gavilanes y El último matrimonio feliz rememoró cómo fue convertirse en padre a la edad de 17 años, coincidiendo con el inicio de sus estudios de arte dramático.
“Era una ambigüedad rarísima porque el lugar preferido para mí en mi vida era la escuela de arte dramático, pero existía la chiquita y yo estaba loco por olerla, por cargarla”, relató el actor con evidente nostalgia.
A pesar de que no convivieron de forma permanente y la relación estuvo marcada por la distancia, el actor destacó la complicidad que construyó con Maricel desde sus primeros meses de vida, siendo él cariñosamente apodado por ella como “Titín”, un sobrenombre que luego adoptarían sus sobrinos y nietos.
La tragedia familiar coincidió con un momento de extrema vulnerabilidad física para el actor de 82 años. Tras someterse a una segunda cirugía de cadera, Cao sufrió una fuerte crisis de movilidad y pánico que lo obligó a desistir de protagonizar la obra teatral El Padre en el Teatro Nacional, un proyecto con el que planeaba culminar su trayectoria en las tablas.
Justo en ese periodo de convalecencia, recibió la llamada de su hija con el diagnóstico: un cáncer que avanzó de manera fulminante. “Todo sucedió en un mes, desde que se descubrió su estado de salud hasta su despedida”, afirmó.

La imposibilidad de acompañar a Maricel en Cuba obedeció a una mezcla de limitaciones físicas, compromisos y a trabas migratorias. Cao, quien reside en Colombia desde hace varias décadas y cuenta con la nacionalidad colombiana, explicó que para ingresar a la isla requiere estrictamente de un pasaporte cubano vigente, documento con el que no contaba en ese momento.

Ante la imposibilidad de viajar, Jorge Cao intentó brindar apoyo desde la distancia coordinando el envío de recursos y medicamentos a través de intermediarios en Estados Unidos, logrando hablar con su hija hasta la noche previa a su deceso.

En este proceso de duelo constante, el actor destacó el rol fundamental de su esposa, la artista y promotora cultural colombiana Katia Regueros, con quien lleva más de tres décadas de relación. Cao la describió como su “polo a tierra” y la persona que no solo lo asistió durante sus crisis de salud, sino que ha sido su soporte emocional ante la dolorosa pérdida que afrontó hace un año.
