Empresas que construyen país

Diaco usa hasta 98 % de chatarra reciclada para construir infraestructura en Colombia

La compañía le da una segunda vida al acero para construir viviendas, vías, colegios y hospitales. Además, ha formado más de 500 recicladores, el primer eslabón de todo el proceso.

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26 de octubre de 2026 a las 11:35 a. m.
En Diaco, el metal que parecía haber terminado su vida útil puede regresar a la planta para convertirse en la base de nuevas obras.
En Diaco, el metal que parecía haber terminado su vida útil puede regresar a la planta para convertirse en la base de nuevas obras. Foto: Suministrada - API

Una barra que hoy sostiene una vivienda pudo ser, en otro momento, parte de otra estructura. En Diaco, el metal que parecía haber terminado su vida útil puede regresar a la planta para convertirse en la base de nuevas obras.

Detrás de cada barra, malla y producto que sale de sus plantas hay una cadena que conecta a recicladores, industria y construcción. Para la compañía, es también una manera de entender el progreso: sacar más provecho de los recursos, reducir el impacto ambiental y abrir oportunidades a quienes sostienen el primer eslabón del reciclaje.

Una segunda vida para el acero

La economía circular tiene en el acero a un aliado natural, porque puede reciclarse una y otra vez sin perder sus propiedades. En el modelo de Diaco, esa capacidad permite reincorporar la chatarra ferrosa al proceso productivo y darle un nuevo propósito. Lo que antes sostenía una estructura puede ser, de nuevo, la base de otra.

La diferencia también está en cómo se fabrica. En buena parte del mundo, el acero nace de mineral de hierro y carbón fundidos en altos hornos. Diaco toma otro camino y funde chatarra en hornos de arco eléctrico, una ruta con la que genera cerca de 89 por ciento menos emisiones de CO₂ por tonelada que la tradicional.

El resultado se ve en viviendas, vías, colegios, hospitales e infraestructura hechos con recursos que ya existían. Un material que aprovecha lo disponible y reduce la necesidad de extraer materias primas vírgenes.

Una huella que se puede comprobar

Cuando una vivienda se levanta con acero de alto contenido reciclado y menor huella de carbono, incorpora desde su estructura una decisión más responsable con el ambiente. Para el ciudadano de a pie, eso quiere decir que su hogar puede construirse con un material de calidad y resistente, producido con criterios de circularidad, uso eficiente de recursos y menos emisiones.

Y no queda en una suma de intenciones. Diaco obtuvo la Declaración Ambiental de Producto (DAP) para todo su portafolio de construcción, que incluye barra, alambrón, mallas, flejes y hierro grueso, y se convirtió en la primera empresa del país en lograrlo para la totalidad de esa línea, un hito para la industria siderúrgica colombiana. La DAP actúa como una ficha técnica ambiental, con datos medidos y verificados sobre los impactos del producto durante su ciclo de vida. Compradores, constructores y ciudadanos pueden consultarla y decidir con evidencia, en lugar de confiar solo en promesas de sostenibilidad.

Bajo estándares internacionales y validación independiente, la DAP mide los impactos desde la materia prima hasta la salida de planta e incorpora información sobre el fin de vida y el reciclaje. Evalúa 15 categorías, entre ellas emisiones de carbono y consumo de agua y energía. Esa información permite a arquitectos, diseñadores y constructores tener en cuenta criterios ambientales desde las primeras etapas de un proyecto y aporta a certificaciones de construcción sostenible como LEED, EDGE, Envision y CASA.

Los resultados de la transformación industrial respaldan ese compromiso. Diaco consume 1,1 metros cúbicos de agua por tonelada de acero, frente a un promedio global de 1,6 reportado por Worldsteel. Tres de sus operaciones trabajan con cero vertimientos y sus programas de eficiencia han reducido el consumo de energía, señales de una operación que aprovecha mejor sus recursos.

Los recicladores, el primer eslabón

Un ciclo no se completa si deja por fuera a quienes lo hacen posible. En Colombia, los recicladores son el primer eslabón de la economía circular. Recuperan los materiales, los devuelven a los procesos productivos y generan valor ambiental, social y económico. Su labor es la que alimenta toda la cadena.

Por eso Diaco creó Gestionando y Reciclando, un programa que desarrolla con universidades y otras empresas para fortalecer al sector con formación técnica, administrativa, financiera, legal y ambiental. Hasta ahora ha formado a 545 recicladores de distintas regiones, con una inversión superior a los 500 millones de pesos, en un ecosistema del que dependen cerca de 15.000 familias recicladoras.

Cada graduación representa mejores herramientas para administrar los recursos, una persona que fortalece su liderazgo y una cadena de valor más sólida, profesional e inclusiva. Así, la compañía transforma la chatarra y, a la vez, fortalece las capacidades de quienes permiten que el ciclo vuelva a empezar.

Construir país entre todos

Los avances ambientales y sociales de Diaco forman una sola historia. La DAP muestra los impactos de los materiales con datos, trazabilidad y verificación; Gestionando y Reciclando reconoce y fortalece a quienes los recuperan. Juntas indican que la economía circular da más frutos cuando suma innovación industrial, transparencia y transformación social. Esa es la lectura que hace la compañía de la sostenibilidad: con resultados medibles y con las personas dentro.

Para la compañía, construir país es producir el acero que Colombia necesita, pero también cuidar los recursos comunes, invertir en tecnología, reducir impactos, ofrecer información ambiental confiable y reconocer el trabajo de los recicladores. Su visión de largo plazo apunta a un país más competitivo, más consciente y con más oportunidades, donde nada valioso se desperdicie: ni los materiales, ni el conocimiento, ni el esfuerzo de su gente.

Cuando el acero se transforma con propósito, lo que se levanta no son solo edificios, carreteras o ciudades. También crecen la confianza, las oportunidades y el futuro de Colombia.

*Contenido elaborado con el apoyo de Diaco