Empresas que Construyen País

Más de 63.000 vendedores y operaciones en 22 países: el crecimiento de Dropi, la empresa de comercio electrónico nacida en Cali

Esta compañía nacida en Cali ha expandido su operación a 22 países de América Latina y Europa, con un modelo que conecta proveedores, vendedores y soluciones tecnológicas para el comercio electrónico.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

24 de octubre de 2026 a las 8:56 a. m.
La compañía cuenta con más de 1.000 colaboradores a nivel mundial.
La compañía cuenta con más de 1.000 colaboradores a nivel mundial. Foto: Dropi - API

En 2017, el comercio electrónico en Colombia era un territorio marcado por la incertidumbre. Mientras la gran mayoría observaba las ventas digitales con reservas, tres visionarios comenzaba a ver un nuevo horizonte para los negocios. En Cali, Luis Ramos, Gianni Garay y William Garay, fundadores de Dropi, estaban listos para demostrar que los computadores y teléfonos móviles podían convertirse en oficinas y centros comerciales de bolsillo, capaces de romper cualquier frontera geográfica.

Lo que pocos imaginaban era que aquel impulso inicial transformaría por completo la forma de comprar y vender desde la capital del Valle del Cauca. Hoy, la compañía cuenta con operaciones consolidadas en 22 países de América Latina y Europa.

“Expandirse es muy difícil. Se necesita que venga un fondo de San Francisco e invierta 20 millones o 100 millones de dólares para lograrlo. Nosotros lo estamos haciendo con disciplina, recursos propios y entendiendo realmente las necesidades del usuario, lo que nos ha permitido crecer y ejecutar esa expansión”, señaló Gianni Garay.

Esa apuesta también alimenta una ambición mayor: convertirse en el próximo unicornio colombiano sin recibir inversión externa. De lograrlo, Dropi aspira a ser la primera compañía colombiana en alcanzar esa escala con recursos propios.

Mercados latinoamericanos como Ecuador, Chile, México y Guatemala, al igual que países europeos como España y Portugal, hacen parte del mapa donde Dropi ha sido acogida dentro de los ecosistemas digitales. Su propuesta va mucho más allá de automatizar transacciones.

Dropi conecta a proveedores y marcas con personas que venden por canales digitales bajo el modelo de dropshipping. Los vendedores pueden ofrecer productos del catálogo sin comprarlos ni almacenarlos previamente; cuando concretan una venta, Dropi articula la gestión del pedido con el proveedor y la operación logística para que el producto llegue al comprador. Así, reúne en un mismo ecosistema catálogo, tecnología y herramientas para facilitar la venta digital.

Un ecosistema a prueba de todo

Nada ha frenado el apetito de esta empresa vallecaucana por pensar en grande. Luis Alberto Ramos explicó que la coyuntura de la pandemia, la pospandemia, las complejidades del estallido social e incluso el reciente sismo que sacudió a Cali han sido pruebas superadas con rigor. Lejos de frenar su marcha, estos desafíos les permitieron fortalecer sus líneas de negocio y asumir grandes retos en materia logística.

Dropi pasó de un conocimiento básico del sector a estructurarse como un verdadero grupo empresarial. Para sus líderes, la clave del éxito reside en la democratización del comercio electrónico.

“La primera forma de hacerlo es brindando la posibilidad de que todo el mundo tenga la misma oportunidad. Por eso ponemos a su alcance todas las herramientas que normalmente tomaría varios años consolidar. En Dropi todo es accesible para todos: ayudamos desde el que empieza de cero y no sabe nada hasta la persona que tiene un recorrido amplio y busca escalar”, detalló Ramos.

Dropi - API
Gianni Garay y Luis Alberto Ramos, fundadores de Dropi. Foto: Dropi - API

Bajo esa filosofía, han desarrollado un ecosistema que actualmente alberga más de 12 verticales diseñadas para resolver cada eslabón operativo. “Tenemos una empresa que se llama Vibe, un ecosistema logístico y comercial donde hacemos live selling. Asimismo, contamos con soluciones financieras como DropiPay, que le permite al usuario recibir anticipos del dinero de sus ventas”, señaló Garay.

El ecosistema también cuenta con soluciones de pagos y automatización. Ramos explicó: “ConfioPagos le enseña a la gente a utilizar pagos anticipados dentro del e-commerce. También tenemos una empresa de automatización llamada ChateaPro. Dentro de nuestra operación, cada vez que identificamos una oportunidad, estructuramos una vertical que la soporte”.

Fábrica de empresarios

El catálogo de Dropi es tan diverso como la creatividad colombiana. En su oferta convergen artículos curiosos, como patos de goma para aromatizar vehículos y productos para mascotas, junto con productos de la industria nacional: fajas, textiles, marroquinería y piezas elaboradas por artesanos locales.

“Somos un modelo que les permite a las personas emprender desde cero. La proporción de quienes entran a Dropi y tienen éxito es muy alta, convirtiéndonos en un gran generador de empresarios y de riqueza”, afirmó Ramos.

El recorrido por las regiones les ha permitido mapear oportunidades productivas clave. En el municipio de Yumbo, por ejemplo, identificaron una sólida fortaleza en la producción de maquilas. Igualmente, la posición geográfica de la región y la cercanía estratégica con el puerto de Buenaventura han sido determinantes en la escalabilidad de la firma.

Los números respaldan este dinamismo: Dropi administra una oferta superior al millón de productos, integra a más de 63.000 dropshippers y supera el millón de usuarios registrados. Con operaciones en 22 países de América Latina y Europa, y cerca de cuatro millones de órdenes en Colombia, se posiciona como la empresa de comercio electrónico B2B más grande de América Latina.

“Solo en Colombia hay más de 60.000 usuarios activos y estamos procesando casi cuatro millones de órdenes en este momento”, precisó Garay. El cofundador enfatizó que desde 2018 el balance ha sido de crecimiento ininterrumpido: “Tenemos cifras muy sólidas alrededor de la venta de productos, el movimiento de proveedores y todo lo que se recauda mes a mes en nuestro ecosistema”.

Rumbo a la Ecom-nomia

La adaptabilidad es el sello de Dropi y la razón por la cual la inteligencia artificial ya forma parte estructural de sus procesos. “Todos los días vemos cosas nuevas; este es un negocio que nos obliga a no parar nunca. Colombia se ha convertido en un gran semillero de ideas y tecnología”, compartió Ramos.

Los inicios quedan guardados como un hito de perseverancia: una modesta oficina de tres metros cuadrados en un espacio de coworking donde trabajaban apenas cuatro personas. Hoy, la compañía cuenta con más de 1000 colaboradores distribuidos en todos los países que tienen operación.

El próximo gran paso ya está en marcha en el sector de Cascajal, al sur de la ciudad, donde adquirieron un lote de 40.000 metros cuadrados. “Estamos construyendo, en un área proyectada de más de 3.000 metros cuadrados, las oficinas de lo que esperamos sea el centro de Ecom- nomia más grande del país”, manifestó Ramos.

El impacto social trasciende las cifras financieras. “Dropi le permite a la economía construir y crear emprendedores de forma masiva. Detrás de cada usuario hay una cadena de impacto social: se crea una microeconomía alrededor de cada negocio, transformándolos en empresas que generan desarrollo real en la región y en Colombia”, agregó Garay.

*Contenido elaborado con el apoyo de Dropi.