Jericoanos con Visión: Una veeduría ciudadana

Aunque la licencia ambiental para el proyecto minero de cobre Quebradona está a la espera de aprobación, habitantes de Jericó, Antioquia, se organizaron para velar por el buen uso de los futuros ingresos por regalías y el aprovechamiento de oportunidades que traería la mina. *


Los ingresos por concepto de regalías del municipio de Jericó, Antioquia, en donde AngloGold Ashanti (AGA) construirá la mina más grande y moderna de cobre en el país y la región, pasarían de 1.700 millones a 30.300 millones de pesos al año, estimando el 25 por ciento que contempla la reciente reforma al Sistema General de Regalías.

Esta es la proyección que hace el colectivo Jericoanos con Visión, constituido en febrero de este año para organizar las voces de los que apoyan la construcción de esta mina de cobre que al Estado le dejaría en regalías cerca de 6 billones de pesos. Henry Alberto Rodríguez Pimienta lidera este colectivo integrado por 130 jericoanos que se preparan para hacer vigilancia al proyecto.

Rodríguez Pimienta, quien es empresario, impulsó la creación del colectivo también para hacerle peso a las voces en contra del proyecto y demostrar de manera independiente y con argumentos las bondades de que en Jericó comience a operar la mina de Quebradona. Y para ello, se han empapado de todos los aspectos técnicos, económicos y ambientales que conlleva la explotación de cobre, y poder así ser veedores del proyecto durante los 21 años de su ejecución. Para ellos esta es una excelente oportunidad para el futuro de la región del suroeste Antioqueño y posteriormente, por ello su nombre de Jericoanos con Visión.

La veeduría que planean hacer tanto a la mina como al gobierno regional es un compromiso con Jericó. Ellos no quieren que los recursos se desaprovechen y pase como en otros lugares de Colombia, en donde se pensó solo a corto plazo y desperdiciaron las bonanzas ya sea por la producción de hidrocarburos o minería. Para Carlos Augusto Giraldo, ciudadano y dos veces alcalde de Jericó, actualmente agricultor, docente universitario, y también integrante de este colectivo, los recursos que trae la minería al fisco público y que se irrigarán a la economía son el gran desafío del proyecto de cobre Quebradona para que perdure la bonanza de 21 años durante mucho más tiempo.

“Es la gran oportunidad para demostrar que, con vigilancia ciudadana, con la capacidad de vigilancia de las instituciones departamentales y el fortalecimiento de la ciudadanía de Jericó esa plata no se convierta en fiesta de un día, en fiesta de hoy hambre de mañana”, señaló Giraldo.

Para este colectivo integrado por exalcaldes, exconcejales, agricultores, jóvenes en su mayoría, representantes de las mujeres, emprendedores, es posible coexistir con la minería y otras actividades, como proyectos agroforestales (siembra de aguacate), turismo, arte social, que generan empleo y fortalecen la economía.

“Somos un grupo que nos hemos capacitado en el proyecto de Quebradona, sobre el impacto ambiental, el manejo del agua, el hundimiento, el parque biodinámico, y hemos conocido los proyectos de Jericó y las necesidades en vivienda, vías púbicas de la zona urbana y del campo”, indicó Jaime Rodríguez Pimienta.

En Jericó 275 personas son consideradas en pobreza extrema y 3.320 aparecen en el Sisbén, y para ellos este proyecto puede significar parte a la solución del problema. Para el exalcalde Giraldo en diferentes países convive el turismo con minería, incluso e Colombia uno de los ejemplos es la mina de sal de Zipaquirá.

“La actividad minera va a generar, no solo en esta zona, cerca de 450 empleos y seguiremos siendo agrícolas…lo que estamos haciendo es diversificar la economía para mejorar el nivel de vida de la gente, crear empleo digno y convivir con el medio ambiente”, agrega Giraldo.

Este colectivo es consiente que Jericó debe aprovechar esta bonanza para asegurar las bases un progreso y desarrollo a largo plazo que debe ir más allá de la mina. Para ello se debe invertir en educación, mejora de la productividad no minera, evitando la ‘enfermedad holandesa’ que ocurre cuando hay una bonanza del sector extractivo y se descuidan otras actividades.

En su hoja de ruta este colectivo quiere que la empresa, a través de su Fundación ProJericó, así como la Alcaldía destinen recursos para impulsar la agroindustria, productividad electrónica, economía naranja para cuando la bonanza se acabe. Tanto Giraldo como Rodríguez de Jericoanos con visión, consideran que la construcción de la mina generará un gran aporte al país, especialmente para la transición a energías limpias, creen que el parque biodinámico que se hará al tiempo de la operación de la mina posicionará al sureste de Antioquia en una zona ecoturística.

Y para garantizar que el proyecto se cumpla, y que el colectivo tenga más empoderamiento pidieron a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) ser terceros intervinientes del proyecto, trámite que esta entidad aprobó en julio de este año. Asimismo, trabajan en la creación de dos herramientas de seguimiento al proyecto Jericó Cómo vamos y Jericó Para dónde vamos, que generarían alarmas sobre avances y se escucharía a los ciudadanos con encuestas y otros medios.

*Contenido hecho en colaboración con el proyecto Quebradona