Entrevista

Rompiendo estigmas: la cirugía plástica hace parte del bienestar integral

Más allá de transformar características físicas, algunos procedimientos estéticos también pueden contribuir con el bienestar psicosocial y la calidad de vida. El cirujano plástico Andrés Durán explica por qué el concepto de salud integral debe ser un componente fundamental de cualquier intervención estética.

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3 de septiembre de 2026 a las 4:29 p. m.
"La belleza no puede reducirse a la parte física. Tiene que ver con cómo se siente cada mujer consigo misma, su salud mental y su autoestima", Andrés Durán, cirujano plástico.
"La belleza no puede reducirse a la parte física. Tiene que ver con cómo se siente cada mujer consigo misma, su salud mental y su autoestima", Andrés Durán, cirujano plástico. Foto: A.P.I.

Durante años, la cirugía plástica estética ha estado rodeada de prejuicios: que responde únicamente a la vanidad, que busca ajustarse a un modelo de belleza impuesto o que cualquier intervención es innecesaria cuando existen alternativas como el ejercicio. Sin embargo, la conversación ha comenzado a cambiar y tiene que seguir evolucionando.

Hoy existe mayor énfasis en la salud integral del paciente, la evaluación de sus expectativas, la seguridad, la individualización de los procedimientos y el impacto que una intervención puede tener sobre la percepción que una persona tiene de sí misma.

Bienestar integral: el nuevo paradigma de la belleza

La evidencia científica también ha comenzado a estudiar con mayor rigor la relación entre algunos procedimientos de cirugía estética y el bienestar percibido por los pacientes. Un metaanálisis publicado en 2024 en el Journal of Plastic, Reconstructive & Aesthetic Surgery analizó 39 estudios, correspondientes a 18.322 pacientes sometidas a aumento mamario. Los investigadores encontraron mejoras estadísticamente significativas en tres dimensiones: bienestar psicosocial, bienestar sexual y satisfacción con las mamas.

En este contexto, el cirujano plástico Andrés Durán plantea una mirada que se aleja de la búsqueda de un estándar y se acerca a un concepto de belleza construido desde las características, necesidades y bienestar de cada paciente.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Por qué es importante hablar hoy de bienestar integral?

Andrés Durán (A.D.): Porque la belleza no puede reducirse únicamente a la parte física. Tiene que ver con cómo se siente cada mujer consigo misma, con su parte interna, su salud mental y su autoestima.

Las redes sociales han creado muchas veces la idea de que existe un modelo de belleza al que todos deberían parecerse: determinado peso, determinada nariz, senos o abdomen. Pero no se trata de eso. La belleza integral es una construcción individual.

Hay cambios en determinadas áreas del cuerpo que pueden hacer que una persona se sienta mejor consigo misma, pero no como consecuencia de ajustarse a un estándar, sino de potenciar las características propias de cada paciente.

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CÍRCULO DE MUJERES: ¿Puede un cambio físico producir también una transformación en la autoestima?

A.D.: Es algo que vemos con frecuencia, especialmente en mujeres que han tenido embarazos.

Durante años escuchamos frases como: “¿Para qué se opera si puede hacer ejercicio?”. Incluso se llegó a asociar la decisión de una mujer de operarse después de un embarazo con falta de disciplina o de cuidado personal.

Pero muchas veces se desconoce el proceso que ha atravesado ese cuerpo: nueve meses de embarazo, cambios hormonales, lactancia, aumento de peso, estrías y transformaciones en la piel y en los tejidos.

Un mommy makeover, por ejemplo, puede combinar procedimientos para mejorar el abdomen y los senos de acuerdo con las necesidades particulares de la paciente.

Y también puede existir un componente funcional. Una mujer puede presentar una separación de los músculos abdominales después de los embarazos y experimentar sensación de inflamación o cambios en la pared abdominal. En esos casos, la cirugía plástica puede tener una dimensión que va más allá de lo estrictamente estético.

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CÍRCULO DE MUJERES: ¿Podemos afirmar que la cirugía plástica está asociada a mejoras en la calidad de vida?

A.D.: Sí, y creo que esa es una conversación que se ha subestimado.

La cirugía plástica no debe entenderse simplemente como “me quiero ver más bonita”. Hay pacientes para quienes una intervención puede significar recuperar una determinada relación con su cuerpo después de un embarazo, una pérdida importante de peso, una cirugía previa o determinadas características que les generan incomodidad.

Aunque existen señales positivas en satisfacción e imagen corporal, no significa que cualquier cirugía vaya a producir automáticamente bienestar. Hay que evaluar cada caso, establecer expectativas realistas y entender qué está buscando realmente la persona.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué tan importante es evaluar la salud general del paciente antes de pensar en una cirugía estética?

A.D.: Es fundamental. Hoy el paciente debe entender que una cirugía estética no empieza en el quirófano.

Por ejemplo, un paciente que se siente permanentemente inflamado, cansado o que ha aumentado de peso no necesariamente necesita una cirugía. Primero hay que determinar qué está ocurriendo.

He tenido pacientes en quienes encontramos problemas de tiroides, alteraciones metabólicas o problemas relacionados con el azúcar. En esos casos, lo primero es evaluar y mejorar el estado de salud y después determinar si la cirugía es apropiada.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿También puede ser necesario un acompañamiento psicológico o psiquiátrico?

A.D.: Sí. Todo depende del paciente y de sus expectativas.

Si una persona llega con una idea muy alejada de sus características reales, hay que detenerse a conversar. En casos de pacientes con condiciones de salud mental debemos asegurarnos de que estén siendo atendidas y controladas adecuadamente. La parte mental también es esencial en la preparación de una cirugía.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Estamos viendo una nueva manera de entender el concepto de antiaging?

A.D.: Sí. Más que una tendencia pasajera, estamos viendo una cultura de cuidado.

Cada vez más pacientes están interesados en cuidarse, hacerse exámenes y entender primero qué está pasando con su organismo antes de buscar un procedimiento.

Y la idea es que el paciente siga cuidándose después de la intervención: controle su peso, haga sus controles médicos y mantenga hábitos saludables.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué significa para usted cuando un paciente le dice que la cirugía le cambió la vida?

A.D.: Significa que valió la pena. Muchos pacientes comparten su satisfacción con los resultados y expresan esa sensación de comodidad consigo mismos.

Cuando recibo estos comentarios pienso que logré lo que buscaba y es ese bienestar integral de cada paciente.

Para concluir, me parece importante destacar que la belleza integral no consiste en parecerse a alguien más. Consiste en que la persona pueda reconocerse en el resultado y sentirse bien con quien es.