El pasado 13 y 14 de agosto, Colombia Tech Fest convirtió al Parque Museo El Chicó, en Bogotá, en un centro gravitacional de conversaciones alrededor de la tecnología y la inversión en América Latina. El festival se desarrolló en el marco de la segunda edición de Colombia Tech Week, una semana dedicada a la tecnología y la innovación que reunió 27.000 registros, más de 170 eventos gratuitos y más de 200 fondos de inversión repartidos en seis ciudades del país: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena y Sogamoso.
Pero fue en El Chicó, con 10.000 asistentes en sus dos días centrales, donde ese pulso empresarial se sintió con más fuerza. Desde temprano el parque comenzó a llenarse de emprendedores, inversionistas, ejecutivos, fundadores de startups y representantes de compañías globales.
El ingreso era por la carrera 9. Se pasaba primero por acreditaciones, luego por el escenario Origen y por una zona de puestos de comidas antes de llegar al verdadero epicentro del festival: una plaza flanqueada por los stands de Addi como patrocinador oficial, Oracle, Jelou, inDrive, Buk, Colsubsidio, Binance, Wenia/Wompi, Siigo, entre muchas otras compañías.
En la práctica, el evento era un ecosistema completo montado sobre un parque, en el que una charla sobre agentes de inteligencia artificial podría interrumpirse por una fila de café o por el sorteo de algún aliado buscando nuevos mercados.
Entre los senderos del parque se levantaron dos escenarios principales —Origen y Raíz— y un tercero dedicado a 30x, además de salas de workshops y zonas de coworking donde convivían startups, bancos, fondos de inversión y multinacionales tecnológicas. La agenda obligaba, todo el tiempo, a escoger entre conversaciones que ocurrían de manera simultánea.
Mientras en Origen se hablaba de capital, emprendimiento, fintech, inteligencia artificial y crecimiento, en Raíz aparecían conversaciones sobre los sesgos de género de la IA, la nueva bancarización, cultura de redes, talento e inteligencia artificial, inversión tech, política y algoritmos y cultura de ejecución.
Fue justamente en Origen donde el jueves 13 de agosto se desarrolló el panel ‘Democratizar la Bolsa y retar la Banca’, con Dusko Kelez, CEO y fundador de Happi, y Diego Aguirre, director de Cloud & AI en Oracle. Kelez habló sobre el reto que tiene por delante la región: “En América Latina la penetración de productos o servicios como el nuestro, de inversión en la Bolsa de Valores, está dentro de los porcentajes unitarios bajos, no llega a un 3 o 4% de la población, dependiendo del país”.
Aun así, para Kelez ese vacío es la explicación de por qué hoy es posible invertir desde fracciones de acciones: “Puedes empezar con nosotros desde cinco dólares en una acción, por ejemplo”.
Aguirre situó a Colombia como referente regional en adopción tecnológica: “Lo es sin duda alguna. No hay un país que tenga una práctica diferente a lo que está haciendo Colombia hoy en día”. Así mismo advirtió sobre el próximo salto pendiente que tiene el país: “La IA agéntica, lo que realmente nos permite generar un cambio en cómo las empresas operan”.
Esa idea de la IA agéntica también resonó en el stand de Jelou, una de las marcas patrocinadoras del festival. Su CEO y cofundador, Luis Loaiza, explicó dónde se traza la línea entre un asistente conversacional y un agente capaz de mover dinero. “Un agente se vuelve transaccional cuando puede actuar sobre los sistemas de una empresa y generar impacto directo en indicadores de negocio, conversión, costos, ingresos o dinero movilizado”, explicó Loaiza.
En ese mismo escenario otro relato terminó de darle a la jornada su columna vertebral. Fue en la charla ‘De 0 a USD 10.000 millones: ¿y ahora qué?’ en la que Tomás Bercovich, cofundador y CEO de Global66, resumió siete años de historia empresarial apoyado en cifras que dejaron a más de uno haciendo cuentas mentales.
“Nuestros clientes en Latinoamérica hacen hoy más de 600.000 transacciones a la semana. Solo en el último mes, transaccionaron más de 700 millones de dólares”, aseguró el CEO. Este año, añadió Bercovich, la compañía espera superar los 10.000 millones de dólares transaccionados con Colombia como el mercado de mayor crecimiento. “Global viene creciendo a tasas del ciento por ciento anual y Colombia viene creciendo a tasas del 200 % anual”, afirmó.
Sobre la inteligencia artificial Bercovich fue tajante: “Las empresas que no tengan IA en sus venas en los próximos dos o tres años les va a ser muy difícil competir. Las empresas rápidas serán las que ganarán”.
Sin embargo, no todo giró en torno a las cifras. En el panel ‘Emprender en la misma casa’, también sobre el escenario Origen, Felipe Villamarín, cofundador de Rappi; Álvaro Bohórquez fundador de Manager Hero y Stephanie Gómez, cofundadora y CEO de Bacu, hablaron sin filtro sobre lo que significa construir empresa y familia al mismo tiempo.
Gómez recordó haber levantado capital para Bacu estando embarazada, enfrentando el prejuicio de quienes dudaban de su capacidad: “Utilicé mi vulnerabilidad. Me fui a Nueva York, hice negocios y terminó siendo positivo, los inversionistas siempre me apoyaron”. Sobre el llamado “escalón de cristal” que suele frenar a las mujeres a mitad de sus carreras profesionales, Gómez afirmó que “el mejor camino es hacer empresa. Siendo dueña de tu propia empresa, te saltas todo el proceso de escalar dentro de una compañía y además, sostienes tu propio negocio”.
Villamarín, con dos décadas de camino en Rappi, resumió el motor detrás de todo emprendimiento: “Ingenuidad […] la ingenuidad hace que uno tome riesgos también como familia”.
Conversaciones sobre el talento
El viernes 14 de agosto la conversación sobre talento tomó protagonismo con el panel ‘Modelos disruptivos que transforman y maximizan el talento’, que reunió a Isabella Orduz, de Puras Duras; Carolina Astaiza, VP de Talento en Platzi; Natalia Gómez, Gerente Regional de Ventas LATAM en HubSpot, y Tatiana Blanco, VP de Payments en JP Morgan, moderadas por la periodista Marcela Alarcón.
Astaiza, por su lado, fue enfática en que la disyuntiva entre inteligencia artificial y talento humano es, en realidad, falsa: “Al final lo que queda es la capacidad humana, creativa y empática, que es lo que realmente nos hace seres humanos”.
Por otro lado, Natalia Gómez aportó un dato que explica por qué tantas marcas están replanteando su inversión en mercadeo digital: “El 70 % de las búsquedas en Google no terminan en ningún clic (...), los compradores ya no entran desde todas estas estrategias de SEO, sino que se van a los diferentes motores de búsqueda de inteligencia artificial”.
En paralelo, en el escenario 30x, la conversación tomaba un giro más operativo. Alfonso “Poncho” de los Ríos, cofundador de Nowports y ahora de Handle, habló con Daniel Bilbao sobre cómo venderle tecnología a industrias que todavía operan sobre papel, como los seguros.
“Es una industria que corre por miles de documentos, y por primera vez la inteligencia artificial le puede dar estructura u ontología de datos a todas esas transacciones”, aseveró. Sobre qué tan preparada está la región para ese cambio, De los Ríos aseguró que lo está “siempre y cuando la tecnología llegue a lugares donde los trabajadores latinoamericanos esten y que no tengan que adoptar un nuevo software”.
Más tarde, en ese mismo escenario, Gigliola Aycardi, cofundadora de Bodytech, habló con Bilbao sobre la disciplina detrás de una compañía que mide sus ingresos “por país, por regional, por categoría, por sede y por producto”. Y dejó un consejo para quienes inician: “Lo perfecto es enemigo de lo bueno […] hoy creo que es mejor el 70 % de algo que el ciento por ciento de nada”.
Agenda completa
Mientras todo esto ocurría, en el escenario Raíz se desarrollaba una agenda paralela igual de nutrida. Allí tuvieron lugar charlas como ‘La silla caliente de los gigantes tech’, con voceros de inDrive, Google Cloud y HP Colombia; ‘Colombia Early Stage 100’ y ‘¿Qué hace imparable a una empresa?’. El viernes, además, se llevaron a cabo paneles como ‘Talento & IA: reconstruir la nómina’, ‘Inversión tech: del dato al impacto’ y ‘¿Sobra fintech o falta inclusión?’, con líderes de firmas como Movii, Wolkvox, Vozy y Lulo Bank.
La experiencia de caminar Colombia Tech Fest nunca terminaba cuando se apagaba el micrófono de una charla. Todo el diseño del evento estaba pensado alrededor del encuentro: una persona podía llegar atraída por una conversación sobre capital y terminar frente a una plataforma financiera; entrar a una charla sobre inteligencia artificial y encontrarse después con una empresa que intenta aplicarla a una industria tradicional, y así sucesivamente.
Al final, los números terminan de darle escala a esa escena: 27.000 registros durante toda la Colombia Tech Week, 10.000 asistentes al festival central, alrededor de 170 eventos, seis ciudades, más de 50 espacios académicos dedicados a inteligencia artificial, cerca de 20 espacios para mujeres en tecnología, 40 eventos en sectores emergentes como impacto social, turismo tecnológico, deep tech y salud digital y cerca de 200 fondos de inversión registrados.
Durante dos días, el Parque Museo El Chicó concentró conversaciones y preguntas alrededor de cómo conseguir capital, encontrar clientes, crecer, invertir, automatizar sin perder el vínculo humano y usar la inteligencia artificial sin convertirla en una respuesta automática para problemas que todavía requieren criterio.
Y esa, finalmente, es la verdadera experiencia que deja Colombia Tech Fest: un epicentro en el que ese futuro aparecía convergido entre dos escenarios, decenas de compañías, cientos de conversaciones y miles de personas intentando descubrir cómo convertir una buena idea en una empresa capaz de sostenerse cuando llegue la siguiente transformación.
*Contenido elaborado con el apoyo de Colombia Tech Fest.