Durante años, la conversación sobre el bienestar ha estado dominada por fórmulas para alcanzar la felicidad, superar las pérdidas o reinventarse después de las dificultades. Sin embargo, la realidad es distinta: hay dolores que permanecen, ausencias que nunca desaparecen y preguntas que no siempre encuentran respuesta.
A partir de esa premisa surge Felicidad imperfecta: cómo levantarse cuando la vida se rompe, el más reciente libro de María Carolina Hoyos Turbay, una obra que propone una mirada diferente sobre la resiliencia y el bienestar emocional. Más que enseñar cómo superar el dolor, invita a comprender cómo convivir con él sin dejar de construir una vida con sentido.
Publicado por Mediapluma Editorial y prologado por el periodista Julio Sánchez Cristo, el libro se aleja de las fórmulas tradicionales de la literatura de autoayuda para ofrecer una reflexión construida desde la experiencia personal y el trabajo de la autora con comunidades y víctimas de la violencia en distintas regiones del país.
“Vivimos en una cultura que nos exige estar bien todo el tiempo. Nos enseñaron a creer que la felicidad es la ausencia de problemas, cuando en realidad la vida ocurre al mismo tiempo que el dolor. Mi intención con este libro es mostrar que ambas cosas pueden coexistir”, afirma Hoyos.
La autora conoce de cerca aquello sobre lo que escribe. A los 18 años perdió a su madre, la periodista y líder política Diana Turbay. Años después enfrentó también la muerte de su hermano menor Miguel Uribe Turbay. Esas experiencias personales, sumadas a su trabajo con cientos de personas que han atravesado situaciones límite desde la Fundación Solidad por Colombia, la llevaron a una conclusión que hoy se convierte en el eje central de su libro: la resiliencia no consiste en olvidar ni en superar, sino en encontrar nuevas formas de vivir.
“Este libro no fue escrito después del dolor. Fue escrito en medio de él. Y esa diferencia cambia por completo la conversación, porque no hablo desde la teoría, sino desde la experiencia real de seguir adelante cuando todavía hay heridas abiertas”, señala.

Una conversación necesaria en medio de la incertidumbre
El planteamiento cobra relevancia en un contexto en el que cada vez más personas enfrentan desafíos relacionados con la salud mental, la incertidumbre económica, los cambios laborales y las transformaciones familiares.
Frente a ese panorama, Felicidad imperfecta propone una idea sencilla, pero poderosa: no es necesario esperar a que la vida sea perfecta para encontrar bienestar.
“La felicidad imperfecta nace de entender que la vida nunca estará completamente resuelta. No se trata de resignarse, sino de elegir conscientemente seguir construyendo aún cuando existan circunstancias que no podemos cambiar”, explica la autora.
A lo largo de sus 274 páginas, la obra desarrolla cuatro conceptos que funcionan como una especie de brújula para navegar momentos complejos: la felicidad imperfecta, la resiliencia acumulada, la herencia invisible y la red que acompaña.
La primera plantea que la felicidad no depende de la ausencia de dificultades, sino de la capacidad de vivir con propósito incluso en medio de ellas. La segunda parte de la idea de que cada experiencia difícil deja aprendizajes que fortalecen a las personas. La tercera invita a reconocer los valores, miedos y patrones heredados que influyen en las decisiones cotidianas. Y la cuarta recuerda que nadie atraviesa los momentos importantes de la vida completamente solo.
“Nadie nos enseña a vivir con lo que no se puede cambiar. Desde pequeños aprendemos a resolver problemas, pero no a convivir con aquello que no tiene solución. Esa es una de las conversaciones que quise abrir con este libro”, afirma Hoyos.
Para Hoyos, uno de los elementos que diferencia esta publicación de otras obras sobre bienestar es que trasciende el ámbito individual. De ahí que dedica un capítulo completo a reflexionar sobre cómo las organizaciones, los equipos de trabajo y los líderes enfrentan la incertidumbre, las pérdidas y los procesos de transformación.
La propuesta parte de una idea que ha guiado gran parte de su trayectoria profesional: las organizaciones también necesitan desarrollar resiliencia para adaptarse a contextos complejos y tomar decisiones sostenibles en momentos de crisis.
“Las empresas están hechas de personas. Por eso, entender cómo funciona la resiliencia humana también ayuda a construir culturas organizacionales más conscientes, más empáticas y mejor preparadas para afrontar los cambios”, sostiene.

Más allá de la felicidad
Aunque el título podría sugerir una búsqueda de bienestar emocional, la autora insiste en que el libro no pretende ofrecer respuestas definitivas ni prometer una vida libre de sufrimiento.
Por el contrario, busca abrir una conversación más honesta sobre la experiencia humana.
Para Julio Sánchez Cristo, quien firma el prólogo, la obra logra precisamente eso: transformar una historia atravesada por el dolor en una herramienta para comprender la vida desde una perspectiva más amplia.
“El dolor de María Carolina no se va, pero con este manual nos enseña a manejarlo; es como una ducha fría de alegría en medio de la tristeza. Este diccionario de amor y desamor nos invita a resolver el alma, a sacudirla en medio de nuestras saudades y alegrías”, destaca Julio Sánchez Cristo en el prólogo.
Felicidad imperfecta propone una ruta diferente: aceptar que no todo se puede controlar, reconocer que algunas heridas permanecen y descubrir que, aún así, es posible construir una vida plena, significativa y profundamente humana.
Porque, como afirma María Carolina Hoyos, “la felicidad no es perfecta, pero sí es posible”.
