No cabe duda de que la sostenibilidad es el eje fundamental de la estrategia corporativa de Corficolombiana. Desde hace cuatro años, esta empresa reconoce las acciones sostenibles de sus proveedores y los impulsa a seguir generando transformaciones de valor que contribuyan al desarrollo social, económico y ambiental de Colombia.
Bajo el convencimiento de que la sostenibilidad no se construye de manera individual, sino con la suma de capacidades, experiencias y propósitos que generen transformaciones, Corficolombiana busca que sus proveedores crezcan conjuntamente con ella y se construyan relaciones de largo plazo con ganancias para todos.
Por eso, a lo largo de cuatro años se han premiado 45 iniciativas, con más de 600 millones de pesos, acompañamiento técnico y visibilidad para los proyectos que conectan con las comunidades y generan impactos favorables para la gente, el país y el medioambiente.

Este año, para la quinta edición del premio, se presentaron 140 iniciativas (74% microrempresas y 26% medianas y grandes empresas) de las cuales 70 avanzaron en el proceso de evaluación. De este total, se eligieron 12 proyectos que se destacaron por generar valor en sus entornos y sobresalieron en las categorías de Biodiversidad y Medio Ambiente, Impacto Social, Negocios Sostenibles; DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) y Mujer Emprende.
La ceremonia se llevó a cabo en Salvio Parque 93, hasta donde llegaron decenas de empresarios. “Detrás de cada iniciativa hay personas que creyeron en una idea y decidieron convertirla en acción para generar bienestar y valor para todos. Por eso vemos a nuestros proveedores como aliados en el desarrollo del país”, señaló Milena López Rocha, presidenta de Corficolombiana.
Proyectos que inspiran
En la categoría Biodiversidad y Medio Ambiente el ganador fue Aura Decko, por la transformación de envases Tetra Pak pos-consumo en mobiliario y soluciones funcionales, promoviendo la economía circular, la reducción de residuos y la sustitución de materiales convencionales.

El segundo lugar fue para la Fundación Synapse con su proyecto Escuela del Agua, que fortalece la conservación de ecosistemas y saberes tradicionales mediante la restauración ecológica. Además, los premios le hicieron una mención especial a la Empresa Metropolitana de Aseo de Pasto por su transformación de residuos aprovechables en nuevos insumos para la cadena productiva.
En la categoría de Impacto Social, el primer puesto se lo llevó TRASO Colectivo de Transformación Social, una empresa que impulsa el desarrollo social de niños y niñas en condición de vulnerabilidad a través de la innovación pedagógica. El segundo lugar lo obtuvo la Asociación Comunitaria Monte Santo Ecológica por el Agua, un modelo de incubación empresarial que permite a emprendedores rurales adquirir experiencia en gestión de negocios fortaleciendo capacidades productivas y reduciendo riesgos financieros.

La mención especial se la llevó el Centro de Tratamiento de Investigación en Cáncer con el proyecto “Cosechando vidas mujeres cafeteras”, que promueve la prevención y detección temprana del cáncer cervical en mujeres caficultoras.
En Negocios Sostenibles el primer lugar fue otorgado a la Unión Palmera de Mujeres Emprendedoras (Unpalme), que promueve la participación de mujeres rurales como propietarias y líderes empresariales en la cadena productiva de palma de aceite.
El segundo puesto fue para Jhan Leonardo García Marroquín por una iniciativa que transforma material publicitario en morrales escolares elaborados por madres cabeza de hogar y víctimas de conflicto armado, y la mención de honor para Veolia Colombia, que aprovecha el biogás generado por residuos para transformarlo en fuente de energía.

En la categoría DEI se premió a la Asociación de Mujeres Tejedoras del Futuro; en la categoría Mujer Emprende el premio fue para la Asociación de Mujeres Asomucostuarte y el Premio Bonus fue para las Damas de la Vía, una asociación liderada por mujeres cabeza de hogar y líderes comunitarias que genera oportunidades económicas y fortalece la participación social a través de iniciativas ambientales.

Finalmente, Gustavo Ramírez, vicepresidente Ejecutivo de Corficolombiana y miembro del consejo directivo de la Fundación Corfi, invitó a los proveedores a continuar sumando esfuerzos para impulsar proyectos que transformen positivamente la vida de las personas y contribuyan al cuidado del medio ambiente. Destacó, además, la importancia de seguir fortaleciendo sus procesos para construir relaciones sólidas y de largo plazo, en las que la confianza y el crecimiento sostenible se traduzcan en valor para las empresas, la sociedad y el país.
*Contenido elaborado con el apoyo de Corficolombiana.
