En el mes de septiembre, el municipio de Chaparral fue la sede oficial de la Feria Internacional del Café, uno de los eventos más esperados entre productores, compradores, catadores y baristas apasionados por el grano en el país. Cada taza trajo consigo una historia, cada grano fue manipulado por un caficultor experto y cada aroma vino impregnado de la esencia de cada municipio, corregimiento y vereda.
Entre el 11 y el 13 del mes, la capital del sur del Tolima disfrutó de los mejores cafés del departamento, vibró con las competencias de filtración y catación, y sintió júbilo con la histórica subasta de los 15 mejores lotes de la región.
Las calles del municipio se convirtieron en una cafetería al aire libre, en la que se podían degustar sabores de altísima calidad. Más de 50 stands en el parque principal y un centenar en las calles del pueblo irradiaron una serie de aromas y emociones que demuestran por qué el café del Tolima es uno de los mejores del planeta.
La feria llegó después de los graves incendios forestales que golpearon al Tolima y afectaron la actividad económica de las comunidades. Por eso, para la gobernación el encuentro representó una oportunidad para volver a mover la economía alrededor del campo.
A nivel de ventas, además, el balance global durante la feria arrojó ganancias por 1.500 millones de pesos entre los expositores, la rueda de negocios y la subasta. En total, se vendieron más de 10.317 libras de café, lo que la convirtió en la feria más exitosa de la historia.

Mensaje de resiliencia
El viernes 13 de septiembre, la actividad se centró en una inauguración cultural, con una importante carga emocional y un mensaje claro: unidad y fortaleza. “El fuego no se ha ido, pero desde aquí le decimos a Colombia y al mundo que seguimos de pie, porque la agricultura es una de las fuerzas más importantes de la economía de nuestro departamento y el café es la que lo mantiene”, aseguró la gobernadora Adriana Magali Matiz.
El departamento no solo ha atravesado una compleja situación medioambiental, también ha sufrido una serie de complicaciones de orden público, como la avanzada de los grupos al margen de la ley por la zona occidental, que obligó a un refuerzo de la seguridad en el municipio de Chaparral durante la fiesta cafetera.
“Lo digo con toda la convicción del mundo: con seguridad todo y sin seguridad nada. Si nosotros no tenemos la seguridad, no vamos a poder sembrar, ni producir, ni exportar. Por eso, hemos realizado un trabajo de contención y de control territorial en el que la seguridad debe trabajarse con los dos brazos: el control territorial y la inversión social. Eso lo hemos realizado de la mano de la fuerza pública”, manifestó la gobernadora.

Subasta récord
Gracias a la tranquilidad que garantizó el acompañamiento de las fuerzas armadas, el municipio vivió un sábado muy emocionante, tanto con las rondas de eliminación de los concursos de catación y filtrado, como con la gran subasta de lotes de café por libra.
El evento principal fue un sube y baja de emociones en el que se hizo historia. Por el terremoto y los incendios forestales, muchos de los compradores internacionales no pudieron estar en la feria, por lo que se dispuso un software especializado en subastas para que desde el hangar o desde Suecia se pudiera ofertar.
El objetivo era superar los 72 dólares por libra que se habían conseguido el año pasado en el Líbano. Solo dos horas y media después del arranque, la familia Rayo, del municipio de Ortega, consiguió que el francés Thomas Clement pagara 75 dólares por cada libra del café geisha lavado que producen desde 2018.
Durante toda la subasta se movieron más de 50.000 dólares, lo que significó un promedio de 52 dólares por kilo. Compradores de Colombia, Francia, Japón, Estados Unidos y Arabia Saudita se quedaron con los 15 mejores lotes del departamento para llevar a los lugares más alejados del mundo el sabor del Tolima.

Campeonatos de infarto
La tensión del domingo se concentró en conocer a los campeones de los torneos de catación en sus diferentes categorías: semilla (infantiles), juveniles (chabolas) y profesionales.
Del municipio de Planadas provino la mayoría de ganadores. El municipio mostró que su talento está dominando el arte de la catación. Por ejemplo, Juan Felipe Tovar y Diego Andrés Vargas se subieron juntos al podio (primer y tercer puesto) de la categoría profesional de la región, mientras que Diego Fernando Castro fue campeón nacional de la categoría chabola.
También Chaparral tuvo una muy digna representación de la mano de Ricaurte Capera, quien se llevó el título regional de filtrados. Mientras que la gran sorpresa de la jornada la dio Thiago Sánchez, quien se impuso en el campeonato nacional de catación de la categoría semilla sobre dos jóvenes de Planadas y Villahermosa.
“Aquí se forma la revolución cuando alguien está cerca de ganar, de ser premiado, y eso finalmente también les da dignidad a ellos como campesinos, productores y empresarios del campo”, señaló Juan Camilo García, secretario de Desarrollo Agropecuario y Producción Alimentaria del Tolima. Otra novedad es que el Tolima será sede del campeonato mundial de catación 2027, por lo que desde ya se apunta a que los premios se queden en casa.
Juventudes cafeteras
Otra de las apuestas que la Gobernación del Tolima ha venido vinculando a su estrategia cafetera es la creación y fortalecimiento de la Escuela Regional del Café, la cual ofrece formación gratuita para jóvenes con el propósito de entregar herramientas técnicas a quienes hacen parte de las nuevas generaciones de caficultores. La iniciativa tiene una sede en Líbano y otra en Bilbao, aunque la intención es ir ampliando el mapa por todo el departamento.
Aunque la primera escuela abrió en 2024, la gobernadora reconoció que el trabajo empezó desde el año 2002, cuando en Planadas, Edith, una mujer campesina, ganó por primera vez la Tasa de la Excelencia del Café. Con ese premio volvió a su corregimiento para fortalecer las asociaciones cafeteras que estaban establecidas. “En ese momento había dos asociaciones. Hoy tú vas a Planadas y encuentras más de 70”, comentó la gobernadora.
De hecho, durante su administración se han impulsado las escuelas de catación y filtrado y entregado insumos a los menores de edad que buscan emprender en el agro y seguir el legado cafetero del departamento. Esto ha generado el nacimiento de una pasión real por el café en la región. A diferencia de las comunidades arroceras o plataneras, los jóvenes caficultores no buscan ir a las grandes ciudades para radicarse, sino para llevar su grano y “seguir construyendo patrimonio en la tierrita”.
La historia de María José Oyuela, una de las expositoras de la feria, es prueba de este fenómeno. Junto a su padre y su hermano fundó la empresa “Oyuela’s”. Ella es ingeniera industrial y vio en la finca familiar una oportunidad para producir café de alta calidad y llevarlo más allá del departamento.
La tarea no fue fácil, pues su padre no confiaba en el proceso. Sin embargo, María José insistió y persistió hasta que lo pudo convencer y ahora participan frecuentemente en los concursos para poder ingresar a las subastas de lotes. Este año, la oferta era de dos cafés, uno honey y otro bourbón, con los que lograron cautivar a más de un caminante. Ahora, el objetivo es entrar entre los 15 mejores cafés del departamento para 2027.

Otra historia que conmueve es la de Liliana, una mujer desplazada por la violencia que encontró en el departamento del Tolima la oportunidad de mantener el negocio familiar: un comercio de viche (licor artesanal destilado de la caña). El valor agregado de su producto es que incluye un ingrediente que usan las comunidades del Cauca para aliviar problemas estomacales, y que para este año llegó a la feria con sabor de café.
Liliana hace parte de una asociación de mujeres que sufrieron el desplazamiento forzado y que se unieron en torno al poder de emprender. Justamente, ese nuevo sabor lo produjo a partir del grano de una de sus amigas del colectivo, que tiene su finca en San Antonio, Tolima. Todos los productos que llegaron a Chaparral representan de una u otra manera la idiosincrasia de una región y alimentan el mensaje en el que insiste la gobernadora: “Tolima es el corazón cafetero de Colombia”.
Producción de café
Actualmente, el Tolima produce alrededor de 1,8 millones de sacos de café al año y ocupa el tercer lugar entre los departamentos productores del país. La administración departamental busca llegar al segundo lugar, pero ha planteado que ese crecimiento se produzca principalmente a través de una mayor productividad y de procesos que permitan agregar valor al café, no simplemente mediante la expansión de las hectáreas cultivadas.
Para ello, durante la administración actual se han destinado más de 45.000 millones de pesos a proyectos relacionados con la caficultura. Juan Camilo García confirmó que el departamento ha logrado aumentar en un 20 % la capacidad productiva de sus cultivos, un crecimiento significativo, que ha logrado sostener a más de 66.000 familias productoras.
En el marco de estas fiestas, Chaparral vivió uno de sus mejores momentos para el sector de la hotelería y el turismo. La ocupación fue del ciento por ciento. Matiz aseguró que el departamento registra un dinamismo interesante gracias a la llegada de turistas. “El año pasado saltamos del puesto 15 en el índice regional de competitividad turística al quinto lugar, es decir, hemos venido en un ascenso impresionante”, concluyó la gobernadora.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Gobernación del Tolima.
