La captura ocurrió en el aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz, durante un operativo en el que también fue aprehendido Alberto Zeballos, fiscal departamental.

Según el Gobierno boliviano, la detención forma parte de una investigación contra una presunta estructura criminal instalada dentro del Ministerio Público.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, señaló que Mariaca estaría relacionado con una organización dedicada a proteger a integrantes del narcotráfico y que la investigación contempla delitos como organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de sustancias controladas.
La operación se extendió a otras personas vinculadas con la Fiscalía. Fueron detenidas 14 personas del operativo. Las autoridades también investigan el movimiento de dinero encontrado durante el procedimientos relacionados con la vivienda de Mariaca, aunque deben ser esclarecidas dentro del proceso judicial.

La detención ocurrió después de que el Departamento de Estado estadounidense anunciara restricciones de visa contra Mariaca y otros funcionarios latinoamericanos.
Washington acusó al fiscal boliviano de aceptar sobornos para facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico y ayudar a personas vinculadas con delitos violentos a evadir la justicia. Mariaca rechazó los señalamientos y calificó la decisión estadounidense como una forma de presión e injerencia.
Por qué arrestaron al fiscal general en Bolivia días después de EE.UU. le quitara la visa (y qué casos investigaba) https://t.co/kdrN2hzBso
— BBC News Mundo (@bbcmundo) October 1, 2026
Uno de los casos que había colocado a Mariaca bajo atención internacional era el del argentino Fernando Cerimedo. La Fiscalía boliviana confirmó en agosto que el consultor enfrentaba tres procesos: uno por presunto intento de feminicidio, otro por violencia familiar y un tercero por supuesto enriquecimiento ilícito .
Posteriormente, en septiembre, fue citado dentro de otra investigación relacionada con legitimación de ganancias ilícitas, usurpación de funciones, falsedad material y uso de instrumento falsificado. Otro expediente importante era el de Sebastián Marset, uno de los narcotraficantes más buscados de la región.

La Fiscalía boliviana informó en marzo que mantenía seis procesos penales con acusación formal contra el uruguayo por delitos relacionados con narcotráfico, legitimación de ganancias ilícitas, falsedad y delitos patrimoniales. Tras su captura, además, abrió una nueva investigación por tráfico de armas, organización criminal y asociación delictuosa.
Marset fue posteriormente trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos relacionados con lavado de dinero proveniente de una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína.
El Departamento de Justicia estadounidense señala que la organización habría operado desde varios países sudamericanos hacia Europa.

Hasta ahora, las acusaciones contra Mariaca permanecen bajo investigación. Su detención no constituye por sí misma una condena y corresponde a las autoridades judiciales determinar las responsabilidades individuales y la validez de las pruebas presentadas.
