La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó a Estados Unidos, donde participará en la Asamblea General de la ONU, según un mensaje publicado en redes sociales a primera hora del lunes.
“En la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Venezuela estará presente para llevar su voz y defender sus principios, con una agenda de trabajo basada en el respeto, la cooperación y el entendimiento”, escribió Rodríguez en X.
Será la primera participación de un mandatario venezolano en la Asamblea General de Naciones Unidas desde el discurso de Nicolás Maduro en 2018.
El exdirigente venezolano está actualmente recluido en una prisión de Nueva York, a la espera de ser juzgado por varios delitos, entre ellos el de “narcoterrorismo”.
El gobierno venezolano ha manejado con hermetismo el viaje de Rodríguez, que no fue confirmado hasta el domingo por parte del Ministerio de Comunicación.
“Esta cita es un momento cumbre. Producto de esfuerzos previos, recuperamos nuestro estatus y nos reincorporamos a la dinámica diplomática del planeta”, apuntó en un video en redes sociales.
La Asamblea General de la ONU se llevarán a cabo entre el 22 y el 28 de septiembre.
La cita con Donald Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunirá el martes con la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, al margen de la Asamblea General de la ONU, anunció el viernes Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas.
Se tratará de un encuentro informal más que de una reunión bilateral en toda la regla, precisó.
Desde la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero, Donald Trump se centró en relanzar la explotación de los ricos subsuelos venezolanos, garantizando un acceso privilegiado para Estados Unidos.
Delcy Rodríguez, que según la Constitución venezolana ostenta provisionalmente la presidencia hasta que se celebren elecciones, se amoldó rápidamente a la presión de Washington y se ha alineado decididamente con los objetivos económicos de Trump.
Reactivar la producción petrolera, muy disminuida durante lustros a causa de la crisis y las sanciones estadounidenses, representa un gran alivio para la maltrecha economía venezolana.
Trump ha elogiado repetidas veces la colaboración de Rodríguez, frente a la desconfianza de amplios sectores de la población del país latinoamericano y las críticas de la oposición.
El gobierno Trump reconoció legalmente al gobierno interino de la líder oficialista, para facilitar las negociaciones y levantar obstáculos legales.
Al mismo tiempo, sacó a Rodríguez de su lista de dirigentes sancionados.
“Hay una pausa en la represión”, dijo a la prensa internacional, Federico Borello, subdirector ejecutivo de Human Rights Watch, luego de reunirse el jueves con la mandataria en Caracas.
Trump ha declarado en varias ocasiones que Venezuela celebrará comicios, pero sin poner fecha, por considerar que “aún no está lista”.
La colaboración petrolera se ha acelerado, y Washington y Caracas anunciaron en agosto que Estados Unidos tomará el control de yacimientos cuyo potencial de producción se estima en 65.000 millones de barriles, mediante una participación en una empresa concesionaria encargada de la extracción.
Paralelamente, Venezuela ha dado un vuelco en la agenda de seguridad y ha facilitado detenciones de capos del crimen organizado, como la reciente captura de Aníbal Alexander Canelón, alias “El Ingeniero”, de la banda Tren de Aragua, a pedido de Washington.
*Con información de AFP