Un momento incómodo vivió la hija del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en plena conmemoración del 19 de julio en Managua, cuando tuvo que ayudar a su madre, Rosario Murillo, a acomodar el texto y la luz para leer su discurso ante miles de simpatizantes.

En medio de su intervención en la Plaza de la Fe, durante los actos conmemorativos del 19 de julio, Rosario Murillo mantuvo a Camila a su lado encargada de sostener una lámpara para alumbrar los apuntes que utilizaba en su discurso.
A lo largo de la alocución, la funcionaria le corrigió en varias ocasiones la posición de la mano para acomodarla a su gusto.
Si Rosario Murillo es capaz de humillar públicamente a su propia hija, Inés Murillo, ¿qué se puede esperar del trato hacia quienes no llevan su sangre ni tienen poder?
— freddyzur (@freddyzur) July 21, 2026
Y mientras tanto, Camila Ortega sigue en el papel de asistente incondicional, el “trípode” y la “lámpara… pic.twitter.com/7KRK0aNSww
La joven respondió con absoluta atención y obediencia a las indicaciones de su madre, mientras la escena era observada por una audiencia previamente controlada y registrada por las cámaras de los medios de comunicación estatales.
El episodio se produjo en el marco de los actos organizados por el sandinismo para conmemorar el 47.º aniversario de la Revolución, una celebración en la que Daniel Ortega y Rosario Murillo fueron los únicos destinatarios de los homenajes oficiales.
Las imágenes difundidas del evento muestran a Camila enfocada en cumplir la instrucción que había recibido, una escena que, para diversos observadores, vuelve a poner de relieve la marcada jerarquía y las relaciones de poder dentro del núcleo familiar que dirige Nicaragua con un férreo control sobre las instituciones del país.

En el mismo evento, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en el poder desde hace casi dos décadas, descartó este cualquier posibilidad de elecciones en su país para evitar que la oposición, en el exilio, llegue algún día al gobierno.
“Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder”, declaró Ortega al referirse a sus opositores en un acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.

Ortega, de 80 años, gobernó en la década de 1980 y volvió al poder en 2007. Desde entones ejerce el poder, tras cuestionadas elecciones o con medidas que anularon a sus rivales, con su esposa Rosario Murillo.
Nicaragua iba a celebrar elecciones generales en noviembre próximo, pero hace año y medio una profunda reforma constitucional amplió el mandato presidencial de cinco a seis años, por lo que los comicios deberían realizarse en noviembre de 2027.

En febrero de 2025 entró en vigor en Nicaragua una reforma a la Constitución Política que anuló la independencia de poderes y otorgó poder total a Ortega y Murillo, cuyo rango fue elevado de vicepresidenta a copresidenta.
