Una delegación de empresarios colombo-americanos hace presencia en Washington con motivo de la visita oficial del presidente Gustavo Petro a la Casa Blanca con Donald Trump, en un contexto marcado por el deterioro de la relación bilateral y por crecientes cuestionamientos sobre la situación democrática y de seguridad en Colombia.
La misión es organizada por Colombia Habla US, un think tank en Estados Unidos, que aseguró haber decidido el viaje ante lo que considera un “momento crítico” para la democracia colombiana, especialmente de cara a las elecciones legislativas y presidenciales previstas para los próximos meses.

En paralelo al viaje, Colombia Habla US envió una carta formal a miembros del Senado de Estados Unidos, en la que advierte sobre un deterioro “bien documentado” de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Washington durante el actual gobierno. En el documento, la organización solicita que cualquier acercamiento de alto nivel con Petro sea “cuidadosamente escrutado”, a la luz de señalamientos sobre el avance del narcotráfico y la pérdida de control estatal en amplias zonas del territorio.

La carta sostiene que, durante la administración Petro, los cultivos de coca se han más que duplicado y que regiones estratégicas como el Catatumbo han quedado bajo influencia de grupos armados ilegales, incluyendo disidencias de las FARC y el ELN, que operarían como corredores hacia Venezuela. Según el texto, cerca de 800 municipios estarían actualmente bajo control o influencia de estas estructuras.
La organización expresa preocupación por la posibilidad de que grupos armados interfieran en las votaciones de este año mediante intimidación a los electores y presiones para favorecer a sectores políticos afines al Gobierno. Por ello, pide garantías para elecciones libres y transparentes, observación internacional robusta y protección efectiva a los candidatos de oposición.

“Grupos armados podrían intentar coaccionar a los votantes a punta de pistola para favorecer a candidatos de izquierda alineados con los intereses de la guerrilla y con el heredero político del presidente Petro, el senador Iván Cepeda”, dice el comunicado.

Otro punto destacado tanto en la carta como en el comunicado de prensa es la situación judicial del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Colombia Habla US califica las acciones judiciales en su contra como una “instrumentalización de la justicia” que, a su juicio, profundiza la polarización política y debilita la imparcialidad institucional en el país.

“La comunidad colombo-americana reafirma su compromiso con la defensa de la democracia, el Estado de derecho y el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Colombia y los Estados Unidos”, finaliza el texto dado a conocer horas antes de la reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump.
