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En Miami, Estados Unidos, comenzó la vacunación contra la viruela del mono

En ese estado, se han reportado un total de 1085 casos, 420 en Miami y 389 en Broward.


Este viernes 12 de agosto, en el condado de Miami Dade, específicamente en el Tropical Park y en Miami Beach, el Condado dio inicio la vacunación contra la viruela del mono, así lo confirmó Daniella Levine Cava, alcaldesa del condado.

Asimismo, la alcaldesa manifestó que “tenemos relaciones muy buenas con el departamento de salud de Florida. Ellos son los que reciben las vacunas y nos las distribuyen”.

Según Levine, Miami ha recibido una cantidad de vacunas que esperan se multipliquen para su aplicación. “Mil dosis y con la orden de emergencia de nivel federal, podemos distribuir vacunas a 5000 personas, usando menos cantidad de vacuna en cada dosis”, aseveró.

Cabe mencionar que Miami Dade, en días anteriores, aplicó la orden de emergencia del gobierno federal, la cual permite la autorización de la vacuna.

Además, La Florida aparece como el tercer estado de Estados Unidos, por debajo de California y Nueva York con más casos de la viruela. Por ahora, en La Florida, se reporta un total de 1085 casos, 420 en Miami y 389 en Broward.

Por su parte, la médica y epidemióloga, Dadilia Garcés, en rueda de prensa, manifestó que “en estos momentos, no existen otros estudios que confirmen que este tipo de administración sea completamente efectiva. Sin embargo, no hay suficientes dosis y esa estrategia se está aplicando para tratar de cubrir al mayor número de personas”.

Finalmente, la alcaldesa del condado, manifestó que está “muy preocupada, por eso estamos haciendo todo esto para ayudar a proteger, y también queremos actuar de manera muy agresiva, atacar el brote, para que no crezca”.

¿Cuáles son las variantes de la viruela del mono? Esto respondió la OMS

Un grupo de expertos mundiales convocados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) acordó nuevos nombres para las variantes del virus de la viruela del mono, como parte de los esfuerzos en curso para alinear los nombres de la enfermedad, el virus y las variantes de la viruela del simio, o clados, con las mejores prácticas actuales.

Los expertos acordaron nombrar los clados o variantes utilizando números romanos. Así llegaron al consenso para referirse ahora a la antigua variante de la Cuenca del Congo (África Central) como uno (I) y a la antigua variante de África Occidental como dos (II). Además, se acordó que el Clado (variante) II consta de dos subclados.

Por lo tanto, la nueva convención de nomenclatura comprende Clade I, Clade IIa y Clade IIb, y este último se refiere principalmente al grupo de variantes que circulan en gran medida en el brote global actual (2022).

El virus de la viruela símica recibió su nombre tras su primer descubrimiento en 1958, antes de que se adoptaran las mejores prácticas actuales para nombrar enfermedades y virus. Del mismo modo para el nombre de la enfermedad que provoca. Las principales variantes fueron identificadas por las regiones geográficas donde se sabía que circulaban.

“La mejor práctica actual es que los virus recién identificados, las enfermedades relacionadas y las variantes de virus deben recibir nombres con el objetivo de evitar ofender a cualquier grupo cultural, social, nacional, regional, profesional o étnico, y minimizar cualquier impacto negativo en el comercio, viajes, turismo o bienestar animal”, señaló la OMS.

La asignación de nuevos nombres a las enfermedades existentes es responsabilidad de la OMS, en virtud de la Clasificación Internacional de Enfermedades y la Familia de Clasificaciones Internacionales Relacionadas con la Salud de la OMS (OMS-FIC). La OMS está realizando una consulta abierta para un nuevo nombre de enfermedad para la viruela del simio.

Finalmente, la denominación de las variantes de los patógenos existentes suele ser el resultado de un debate entre los científicos. Para acelerar el acuerdo en el contexto del brote actual, la OMS convocó una reunión ‘ad hoc’ el pasado lunes, 8 de agosto, para permitir que los virólogos y expertos en salud pública lleguen a un consenso sobre la nueva terminología.