La acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro incluye múltiples referencias a organizaciones criminales mexicanas, de acuerdo con el diario mexicano Reforma, que tuvo acceso al expediente judicial.
El escrito, de 25 páginas, menciona en 14 ocasiones al Cártel de Sinaloa y en 13 a Los Zetas. Según la Fiscalía estadounidense, Maduro y el actual ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, encabezaron una estructura que operó entre 1999 y 2019 para enviar toneladas de cocaína a Estados Unidos.

“Maduro y sus cómplices se han aliado con narcoterroristas del Cártel de Sinaloa y los Zetas para distribuir toneladas de cocaína en EE.UU.”, señala el documento judicial citado por Reforma. De acuerdo con la acusación, la droga procesada en Sudamérica salía desde Venezuela y era enviada “a través de puntos de transbordo en el Caribe y América Central, como Honduras, Guatemala y México”, antes de ingresar al mercado estadounidense.
El expediente sostiene además que esos puntos de transbordo “se basaban en una cultura de corrupción, en la que los traficantes de cocaína que operaban en esos países pagaban una parte de sus ganancias a los políticos que los protegían y ayudaban”.

En ese esquema, México no habría sido únicamente un país de tránsito, sino una plataforma logística, marítima y financiera dentro de la estructura conocida como el cártel de los soles, organización que Washington atribuye a altos mandos del régimen venezolano.
Según lo publicado por Reforma, la Fiscalía también sostiene que, cuando fue ministro de Exteriores entre 2006 y 2008, Maduro habría vendido pasaportes diplomáticos a narcotraficantes que operaban en México. Esos documentos, según el expediente, habrían servido para facilitar desplazamientos y movimientos de recursos vinculados a la red.
En paralelo, el escrito afirma que Los Zetas sobornaban a Diosdado Cabello para organizar el transporte de la droga desde Venezuela hacia territorio mexicano. El Cártel de Sinaloa aparece mencionado como socio en la distribución final hacia Estados Unidos.

Entre los nombres citados figura Joaquín “El Chapo” Guzmán, actualmente preso en EE.UU., a quien la acusación vincula con el financiamiento de laboratorios en Colombia cuya producción terminaba en el mercado estadounidense.
El periodo bajo investigación, de 1999 a 2019, coincide con los gobiernos mexicanos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque la acusación no formula cargos contra exmandatarios mexicanos, el señalamiento de México como parte estructural del entramado criminal ha generado inquietud política, dado que el documento sugiere que la operación se sostuvo durante cinco administraciones. La acusación fue presentada a mediados de diciembre del año pasado, semanas antes de la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, donde se declaró inocente.
