El presidente Donald Trump evitó esta semana inclinarse por un heredero claro dentro del Partido Republicano, pero volvió a mencionar los dos nombres que más suenan de cara a 2028: el vicepresidente, J. D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
“Es algo de lo que no tengo que preocuparme ahora. Me quedan tres años”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One. “J. D. es fantástico. Y Marco… ambos son fantásticos. Creo que Marco hizo un gran trabajo en Múnich”.
De acuerdo con Bloomberg, el presidente ha sido deliberadamente evasivo cuando se le pregunta quién debería liderar la fórmula republicana tras el final de su segundo mandato. Sin embargo, ha mencionado repetidamente tanto a Vance como a Rubio como posibles sucesores.

La pregunta cobró fuerza luego de la participación de Rubio en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde recibió comentarios positivos por un discurso en el que destacó la herencia compartida con Europa y defendió la postura de la administración Trump sobre inmigración, liderazgo occidental y escepticismo climático. Según detalló Bloomberg, su tono fue más moderado que el de Vance en la edición anterior del foro.
En ese evento, el año pasado, Vance arremetió contra aliados europeos y puso el foco en divisiones culturales, un enfoque que intensificó tensiones con la Unión Europea. Rubio, en entrevista con ese medio, sostuvo que no se apartaba del mensaje central de la administración, sino que buscaba explicar con mayor claridad su razonamiento estratégico.

Lo que dicen las encuestas en 2026
Más allá de las señales políticas, los sondeos recientes dentro del electorado republicano muestran, por ahora, una ventaja clara para JD Vance.
El Harvard Harris Poll de enero de 2026 sitúa a Vance con más del 50 % de respaldo en una hipotética primaria republicana, mientras Rubio aparece en segundo lugar con alrededor de 17 %. Otros estudios de finales de 2025 y comienzos de 2026 reflejan una tendencia similar: el vicepresidente lidera con márgenes amplios, aunque Rubio mantiene una base sólida dentro del partido.

Si bien se trata de mediciones tempranas, ya que las primarias de 2028 aún están lejos, los datos sugieren que Vance parte con ventaja entre votantes republicanos, especialmente dentro del electorado más alineado con el movimiento MAGA.

Dos perfiles diferentes
El medio estadounidense destaca que Rubio, de 54 años, es un veterano del partido con amplia experiencia legislativa y un perfil internacional consolidado. Ha adoptado el enfoque agresivo de Trump en política exterior, pero con un estilo más diplomático en foros multilaterales.
Vance, de 41 años, relativamente nuevo en la política nacional, encarna la sensibilidad antiélite del movimiento MAGA y la inclinación de Trump por estrategias disruptivas e impredecibles. Bloomberg también manifiesta que el presidente ha pasado meses insinuando, en privado y a veces en público, una rivalidad entre ambos, sugiriendo por momentos que uno, y luego el otro, está mejor posicionado para tomar el relevo.
