La Conferencia de Seguridad de Múnich de este año llega en un momento de tensiones entre Europa y Estados Unidos, después de que Trump amenazara con tomar el control de Groenlandia y criticara el historial de los países europeos en materia de inmigración.
La guerra de Rusia contra Ucrania, que este mes cumplirá cuatro años, ocupará un lugar destacado en la agenda, junto con los esfuerzos de los miembros europeos de la OTAN por aumentar sus presupuestos de defensa ante la preocupación de que Moscú intente expandirse hacia su territorio.
Los líderes europeos tratan de reforzar las relaciones con Washington, insistiendo en que están fortaleciendo sus defensas según las exigencias de Trump en lo que Merz y otros describen como un momento de “turbulencias”.

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, llegó el viernes a Múnich. El funcionario estadounidense es visto como una opción más conciliadora como enviado, un año después de que el vicepresidente JD Vance utilizara el mismo escenario para atacar las políticas europeas sobre inmigración y libertad de expresión.
Rubio tiene previsto reunirse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para tratar las conversaciones de paz con Rusia, que tendrán lugar el 17 y 18 de febrero.
Antes de partir, el secretario dijo que esperaba reunirse con el presidente ucraniano y destacó la necesidad de poner fin a la guerra.
“Creo que estará allí y hay una oportunidad de verlo. Creo que está en mi agenda, no estoy 100 % seguro, pero estoy seguro de que lo haremos”, afirmó.

El presidente ucraniano aseguró que asistiría a la reunión si la situación de seguridad en su país lo permite.
“Hoy en Múnich, Alemania. Un día importante, y habrá nuevos pasos hacia nuestra seguridad común, la de Ucrania y la de Europa. En la agenda está el primer proyecto conjunto ucraniano-alemán de producción de drones, así como reuniones bilaterales y multilaterales con nuestros socios”, publicó Zelenski en su cuenta de X.

Además de este encuentro, Marco Rubio tendrá una reunión con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y su homólogo groenlandés, Jens Frederik Nielsen, quienes informaron que hablarían sobre Groenlandia con Rubio al margen de la conferencia.
La reunión se da tras semanas de tensión con Estados Unidos, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, exigiera la adquisición de Groenlandia. Posteriormente, el mandatario se retractó y dijo haber conseguido “el marco de un futuro acuerdo” sobre la isla.

En total, más de 60 jefes de Estado y de Gobierno y alrededor de 100 ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa viajaron a Múnich en medio de fuertes medidas de seguridad, con unos 5.000 policías desplegados para el evento.
Con información de AFP










