Una joven española de 25 años, que quedó parapléjica como consecuencia de un intento de suicidio, recibió este jueves 26 de marzo la eutanasia tras una larga batalla legal con su padre.

Noelia Castillo falleció en el centro de Sant Pere de Ribes, a unos 40 km de Barcelona, donde residía desde hace un tiempo, según informaron la televisión pública y otros medios españoles.
“A ver si ya por fin puedo descansar, porque ya no puedo más. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta”, había explicado en una entrevista emitida el miércoles 25 de marzo en la cadena Antena 3.

Sin embargo, su madre, Yolanda Ramos, había manifestado antes de que se le aplicara la dosis a su hija que guardaba la esperanza de que Noelia se arrepintiera de esa decisión.
“Estoy rezando a ver si a último momento dice: ‘Me arrepiento’. Si ella no quiere vivir, ya no puedo más”, dijo la mujer en el programa Y ahora Sonsoles.
Y agregó: “No tengo una varita mágica para decir: ‘Esto lo paro’. Una jueza decidió por la vida de mi hija”.

El Parlamento aprobó en 2021 la ley que despenaliza la eutanasia, convirtiendo a España en uno de los pocos países que permiten a un paciente incurable recibir ayuda para morir y evitar “un sufrimiento intolerable”, siempre que cumpla unos estrictos requisitos.
Noelia, quien quedó parapléjica en 2022 tras lanzarse de un quinto piso en un intento de suicidio, relató una vida plagada de sufrimiento y marcada por los problemas con sus padres, que la llevaron a pasar tramos de su infancia tutelada por la administración.
Igualmente, contó haber padecido posteriormente agresiones sexuales por parte de hombres e intentos de suicidio.
“Ninguno de mi familia está a favor de la eutanasia. Yo me voy, vosotros os quedáis aquí con todo el dolor, pero yo pienso: ¿Y yo, todo el dolor que he sufrido durante todos los años?”, indicó durante la entrevista, en la que también participó su madre.
“Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”, agregó asegurando, sin embargo, que no quiere ser “ejemplo de nadie”.
Así fue la lucha judicial
El caso de Noelia generó un gran impacto en España, país de profunda herencia católica, después de que su padre iniciara una batalla legal para detener la asistencia para morir que los expertos de la Comisión de Garantía y Evaluación de la región de Cataluña habían autorizado para su hija.
Poco antes de la primera fecha fijada, en agosto de 2024, el progenitor interpuso un recurso que logró detener temporalmente el proceso.
Apoyado por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, el padre argumentaba que la joven padecía problemas de salud mental que podían “afectar su capacidad para tomar una decisión libre y consciente”, y que había presentado indicios de cambio de opinión.
“No estamos ante una eutanasia, estamos ante un suicidio asistido”, denunció este jueves el abogado de Abogados Cristianos, José María Fernández.
En una audiencia el año pasado —la primera en España sobre un caso de eutanasia ya autorizado desde la aprobación de la ley en 2021, según las asociaciones especializadas—, la joven volvió a ratificar su petición.
Todas las decisiones judiciales posteriores rechazaron paralizar el proceso, incluyendo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero su padre siguió interponiendo, sin éxito, recursos hasta este mismo jueves.
Desde la entrada en vigor de la ley hasta finales del año 2024, 1.123 personas recibieron la eutanasia en España, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.
*Con información de AFP.
