La Policía italiana lanzó gases lacrimógenos tras ser atacada por manifestantes que arrojaron piedras y otros objetos en la plaza frente a la catedral gótica de Milán, según informaron medios italianos.

La Policía antidisturbios también intentó desalojar a los manifestantes encapuchados de la Galleria Vittorio Emanuele II, la galería comercial de lujo situada a un costado de la plaza de la catedral, cuando varios grupos se separaron de una protesta contra el alto costo de la vida.
Los establecimientos comerciales bajaron sus persianas y numerosos visitantes abandonaron apresuradamente el centro de la ciudad, según reportó Reuters.
🚨Milan is a battlefield & tourists are hiding. Smoke bombs are being thrown at rooftop bars. Shops are locked down. A cost of living protest just became a riot in the heart of the city. Police are firing tear gas. Dozens have already been arrested. British tourists say they’ve never felt less safe and they’re rushing for the first flight home.
— Gauci Reports (@GauciReports) October 17, 2026
Mientras tanto, la estación Duomo del metro, ubicada junto a la catedral, permaneció cerrada debido a los altercados, durante los cuales varias personas resultaron heridas y las autoridades efectuaron diversas detenciones, según informaron los medios de comunicación italianos.
Por su parte, la primera ministra, Giorgia Meloni, se pronunció sobre las manifestaciones y rechazó categóricamente los actos vandálicos.
“Tengo un gran respeto por las miles de personas que hoy han manifestado pacíficamente, participando incluso en la movilización convocada por la CGIL, que contó también con la presencia de los líderes de la izquierda. Sean cuales sean las ideas por las que se manifiesta, la participación es la base de cualquier democracia sana”, dijo.
Sin embargo, rechazó las protestas violentas en algunas zonas del país como Milán y Bolonia, “vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, agredir a quienes garantizan la seguridad y tomar como rehenes ciudades enteras”, aseveró.
Ho grande rispetto per le migliaia di persone che oggi hanno manifestato pacificamente, anche partecipando alla mobilitazione indetta dalla CGIL che ha visto anche la partecipazione dei leader della sinistra. Qualunque siano le idee per le quali si manifesta, la partecipazione è alla base di qualunque sana democrazia. Dall’altro lato, però, non possiamo ignorare quanto accaduto in altre piazze italiane. A Milano, come mostrano queste immagini, lanci di pietre contro le Forze dell’Ordine, agenti feriti, danneggiamenti e violenze che hanno costretto a interrompere il corteo. A Torino sono state fermate persone con sanpietrini e martelletti frangivetro. A Bologna i disordini hanno portato alla chiusura precauzionale della stazione ferroviaria. Teppisti che sfruttano le manifestazioni per seminare il caos, aggredire chi garantisce la sicurezza e tenere in ostaggio intere città. Manifestare è un diritto. Mettere a ferro e fuoco le nostre città non lo è. Rinnovo la mia richiesta alle opposizioni: non siano ambigue su questo. Condannino senza ambiguità queste violenze e lancino un appello chiaro affinché ogni mobilitazione sia pacifica. Di fronte a scene del genere, il rifiuto deve essere unanime. Ogni reticenza diventa giustificazione. Il silenzio non è accettabile.
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) October 17, 2026
“Ante escenas de este tipo, el rechazo debe ser unánime. Toda reticencia se convierte en justificación. El silencio no es aceptable”, dijo Meloni.
Los enfrentamientos se hicieron eco de la violencia vivida en la vecina Francia, donde decenas de miles de personas, enfurecidas por el aumento de los costes y el deterioro de los servicios públicos, salieron a las calles el sábado en algunas de las protestas más violentas que ha vivido el país en años.
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, informó este sábado que los disturbios provocados por las multitudinarias movilizaciones en gran parte del país han dejado más de 1.200 detenidos y un total de 150 policías heridos.
