Los audios de las comunicaciones entre el maquinista del tren de alta velocidad Iryo 6189 y el centro de mando de Adif en Atocha revelan nuevos detalles decisivos sobre el choque de trenes ocurrido en Adamuz (Córdoba), el mayor accidente en la historia de la alta velocidad en España, que deja hasta ahora 42 muertos y cientos de heridos.
Las grabaciones, extraídas de la caja negra del tren de Iryo y conocidas por Cordópolis, muestran que el conductor alertó de un problema grave segundos después del siniestro, aunque inicialmente lo describió como un fallo técnico. “He tenido un enganchón a la altura de Adamuz”, informó en su primera llamada, sin ser aún consciente de la magnitud del desastre ni de la presencia de otro tren en la vía.
OJO!!
— Isabel Rábago🇪🇸 (@RABAGOISABEL) January 21, 2026
1. Maquinista de Iryo: “Enganchón. He descarrilado. Estoy invadiendo carril. Bloquead vías”. ADIF: “No te preocupes no hay ningún tren llegando”. 2 llamadas. Duración: 1:43.
2. Según el Presidente de Renfe: “Pasan solo 20 segundos desde que descarrila y el Alvia impacta” pic.twitter.com/2fhQ8tohuG
En esa comunicación inicial, el maquinista explicó que el convoy había quedado inmovilizado y con el freno de emergencia activado. Cuando desde el centro de control le pidieron bajar los pantógrafos, respondió: “Más abajo no pueden estar. De hecho, tengo el tren bloqueado”.

Minutos después, en una segunda llamada, el tono cambió radicalmente. El conductor confirmó que el tren había descarrilado e invadido la vía contigua, una circunstancia crítica en una línea de alta velocidad. “Es un descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contraria”, alertó de forma reiterada, y pidió de manera urgente la suspensión del tráfico ferroviario en la zona.
En esa misma comunicación, el maquinista solicitó la activación inmediata de los servicios de emergencia al advertir la presencia de heridos e indicios de incendio en el convoy. “Necesito que envíen bomberos y ambulancias”, pidió al centro de mando.

Pese a la gravedad de las advertencias, en ninguno de los intercambios se menciona la existencia de otro tren en las inmediaciones. De hecho, cuando el conductor insistió en que se paralizara la circulación, desde Adif se le respondió que no constaba ningún tren aproximándose por la vía, lo que contrasta con el choque posterior con un Alvia que cubría la ruta Madrid-Huelva tan solo 20 segundos después.

Las grabaciones se han convertido en una pieza clave de la investigación abierta por la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Por ahora, las autoridades sostienen que el siniestro no se explicaría por un solo fallo, sino por una cadena de incidencias técnicas y operativas que coincidieron en un intervalo de tiempo extremadamente breve, impidiendo la reacción de los sistemas de seguridad.

Mientras continúan las labores de identificación de víctimas y la búsqueda de desaparecidos, los audios sobre los momentos previos al desastre han generado un gran debate en las redes sociales sobre por qué no se detectó a tiempo la ocupación de la vía y por qué los protocolos automáticos no evitaron el choque.










