El sábado, 3 de enero de 2026, durante la rueda de prensa para anunciarle al mundo la captura de Nicolás Maduro, líder del régimen venezolano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la premio Nobel y líder de la oposición de Venezuela, María Corina Machado, no cuenta “con el apoyo ni el respeto” necesarios para gobernar su país.
“Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto”, declaró el presidente estadounidense en una conferencia de prensa en su residencia de Florida.


Preguntado sobre si había tenido contacto con la opositora, que ha apoyado la presión militar estadounidense durante meses, Trump contestó negativamente en ese momento.
Posteriormente, el diario The Washington Post citó fuentes para señalar que el mandatario estadounidense quedó muy ofendido porque no le dieron el Premio Nobel de la Paz y sí se lo otorgaron a la opositora venezolana. “Si lo hubiera rechazado y hubiera dicho: ‘No puedo aceptarlo porque es de Donald Trump’, hoy sería la presidenta de Venezuela”, dijo esa fuente al diario estadounidense.
“La persona que recibió el Premio Nobel hoy me llamó y me dijo: ‘Estoy aceptando esto en tu honor porque realmente te lo merecías’. Fue una cosa muy amable de su parte”, declaró Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, en octubre pasado, sobre el diálogo que sostuvo con María Corina Machado.
En modo de broma, el presidente aclaró que no le había pedido el premio. “No le dije ‘dámelo a mí’”, señaló el mandatario en modo irónico, provocando risas entre los presentes en la Casa Blanca.
Machado, por su parte, siempre se refiere a él con total amabilidad y le agradeció tras el operativo que ordenó contra Maduro. En la cadena NBC le preguntaron directamente al presidente Trump por la versión de The Washington Post.
“Ella no debería haberlo ganado”, dijo. “Pero no, eso no tiene nada que ver con mi decisión”, agregó a NBC.

Trump no apoya a María Corina Machado, pero sí a la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez, a quien le advirtió que debe colaborar con Estados Unidos so pena de “pagar un precio muy alto”.

Si su sucesora Rodríguez “no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, dijo Trump en una breve entrevista telefónica con la revista The Atlantic.
Estados Unidos dice querer controlar la compleja situación venezolana a distancia, sin forzar por el momento un cambio de régimen pero dejando todas las opciones abiertas.
“Reconstruir no es algo malo en el caso de Venezuela”, dijo Trump. “Es un país totalmente fallido. Un desastre en todos los sentidos”, añadió.
Estados Unidos mantiene en el Caribe una poderosa fuerza naval que lideró la incursión, y que además está encargada de impedir que buques petroleros bajo sanciones puedan sacar el crudo del país.
Estados Unidos no reconocía a Maduro como el presidente legítimo de Venezuela. En el poder desde 2013, sus dos reelecciones en los comicios de 2018 y 2024 fueron denunciadas como fraudulentas por la oposición.
Con esta operación militar Washington puso fin al tercer mandato del líder venezolano (2025-2031), con el que hubiera acumulado 18 años en el poder.

Las explosiones y sobrevuelos que sacudieron Caracas el sábado fueron el clímax de cuatro meses de presión militar contra Maduro. Desde septiembre, Estados Unidos llevó a cabo una serie de bombardeos contra lanchas que supuestamente transportaban drogas en el Caribe, con un saldo de más de un centenar de muertos.
Desde 2020 Maduro es considerado por Estados Unidos como el jefe del denominado “cártel de los Soles”.
En total son seis personas del régimen chavista las acusadas en la actualidad, entre ellas la propia esposa de Maduro, Cilia Flores, y el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, considerado uno de los hombres clave del régimen.
