El mercado de productos de lujo en Estados Unidos es uno de los sectores con mayor inversión; en los últimos días, una de las cadenas que impulsaba la venta de marcas como Chanel o Burberry anunció su quiebra, acogiéndose al Capítulo 11 de la ley de quiebras del país norteamericano.

Saks Global, uno de los conglomerados económicos que promovía la venta de productos de lujo en las principales ciudades a través de productos exclusivos, anunció que se acogió voluntariamente a un proceso de reestructuración mediante el sistema de quiebras para empresas de Estados Unidos.
“El Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos permite a las empresas reorganizar sus deudas bajo supervisión judicial, sin cesar completamente sus operaciones”, señalan las leyes de ese país.

El diario El País señala que, por medio del proceso de reestructuración, la empresa lograría obtener 1.750 millones de dólares para reorganizar su modelo empresarial y continuar operando en sus tiendas a nivel nacional.
Por otra parte, la empresa contará con un tiempo definido para poder reestructurar sus deudas y cumplir con los compromisos adquiridos; de no lograrlo, las consecuencias podrían ser fatales para el grupo comercial.
El nuevo CEO de la compañía, Geoffroy van Raemdonck, dijo que la empresa vive un momento decisivo, pero aseguró que se trata de “una formidable oportunidad” para consolidarla.
La empresa entregó documentación en la que se señala que la deuda asciende ahora a unos 5.000 millones de dólares, frente a unos ingresos anuales inferiores a 6.000 millones.

Junto a esto, se conoció que Saks Global no cumplió con un pago de intereses de 100 millones de dólares, cuyo vencimiento estaba fijado para el 30 de diciembre. Esta deuda está vinculada a la adquisición, en el año 2024, de Neiman Marcus por 2.700 millones de dólares.

La noticia ha generado una oleada de mensajes de apoyo por parte de clientes habituales, ex empleados y colegas del sector comercial. Muchos lamentan no solo la grave situación de un negocio local, sino también el riesgo de cierre de un espacio que funcionaba como punto de encuentro comunitario.
Por el momento, las marcas que abastecen con sus productos a la empresa no han anunciado ningún cambio en sus políticas, por lo que las operaciones de venta se desarrollarán de manera habitual.









