La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses desató una reacción internacional inmediata. Mientras Rusia, China, Irán y Cuba condenaron la intervención y denunciaron una violación a la soberanía venezolana, otros gobiernos respaldaron la acción impulsada por Donald Trump como un quiebre decisivo en la crisis política de Caracas.
La escalada marca un punto de inflexión diplomático y eleva la tensión entre Washington y sus rivales estratégicos.

El mundo dividido: aliados de Maduro frente a partidarios de Trump en el conflicto Venezuela-EE. UU.
La escalada del conflicto entre Venezuela y Estados Unidos ha generado una clara polarización global.
El detonante fue la operación militar estadounidense a principios de enero de 2026, en la que fuerzas especiales retiraron a Nicolás Maduro de Venezuela y lo llevaron a Nueva York, donde enfrenta cargos federales por narcotráfico, en medio de ataques y bombardeos que dejaron decenas de víctimas.
El propio presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que Washington estaría “a cargo” temporalmente de Venezuela, una afirmación que intensificó la polémica internacional y abrió un frente diplomático mayor que el propio conflicto interno venezolano.
En este contexto, y como lo han informado medios como News24, las potencias y gobiernos del mundo han trazado una geografía de apoyos que refleja líneas ideológicas, intereses estratégicos y preocupaciones por la estabilidad regional e internacional.
Aliados de Venezuela
Por un lado, Rusia, China, Irán y Cuba han rechazado categóricamente la intervención estadounidense, defendiendo la soberanía venezolana y condenando lo que consideran una agresión ilegal.
Rusia exigió al gobierno estadounidense reconsiderar su acción, afirmando que el conflicto debe dirimirse por vías diplomáticas y no mediante la fuerza.
China, por su parte, calificó la detención de Maduro como una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, subrayando la urgencia de respetar la soberanía de los Estados.
Irán también expresó respaldo incondicional a Venezuela, denunciando provocaciones de Washington y reiterando la alianza bilateral, mientras que Cuba, tradicional aliado histórico de Caracas, calificó la acción estadounidense de “terrorismo de Estado” y exigió una reacción de la comunidad internacional.
De igual forma, países aliados ideológicamente o vinculados por décadas a la revolución chavista, como Bolivia o Nicaragua, han realizado declaraciones oficiales de solidaridad con el pueblo venezolano y su derecho a decidir su futuro sin interferencias externas.
🇷🇺🇻🇪🇺🇸 | URGENTE | Primera reacción de Rusia a los ataques contra Venezuela
— ECSaharaui (@ECSaharaui__) January 3, 2026
"Los ataques militares estadounidenses contra Venezuela carecen de fundamento y violan el derecho internacional", afirma el vicepresidente del Consejo de la Federación de Rusia en la primera reacción de… pic.twitter.com/Sm2tYgeYjj
Aliados de Trump
Por su parte, Estados Unidos no ha actuado en solitario. Washington ha contado con el respaldo público de varios territorios del Caribe que han alineado su postura con la administración de Donald Trump frente a la crisis venezolana.
Gobiernos como los de Trinidad y Tobago, República Dominicana y Granada expresaron apoyo a la posición estadounidense, mientras que territorios bajo jurisdicción de EE. UU., como Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, han sido parte clave del despliegue estratégico en la región.
En los últimos meses, fuerzas estadounidenses han intensificado su presencia operativa en estos puntos del Caribe, donde se han establecido instalaciones logísticas y se han llevado a cabo ejercicios militares.
🇦🇷🇻🇪l Líderes de derecha de toda Sudamérica se unieron para felicitar al presidente Trump por la expulsión de Nicolás Maduro de Venezuela y describieron la acción militar estadounidense en el país como una victoria para la democracia y la libertad.
— Escuela Austriaca de Economía 🇦🇷 (@DiegoMac227) January 5, 2026
El presidente argentino,… pic.twitter.com/dZrx68d3oM
Esto ha hecho parte de un movimiento que refuerza la capacidad de respuesta de Washington y subraya la dimensión regional del conflicto, como se explica en el medio AS.
Más allá del Caribe, la atención diplomática se traslada ahora a Europa. La postura que adopten los países miembros de la OTAN será determinante para el curso del enfrentamiento entre Venezuela y Estados Unidos.

Mientras algunos aliados tradicionales de Washington evalúan respaldar a la administración Trump, otros gobiernos europeos han comenzado a promover una salida negociada y pacífica, conscientes del impacto que una escalada prolongada podría tener sobre la estabilidad internacional.
