La revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial sigue cautivando al mundo, en este caso particular, a la agricultura. En el mercado existen diversas herramientas que ya cuentan con inteligencia artificial integrada para mejorar su funcionamiento.
En California, los viñedos han decidido ser parte de esa revolución e implementar distintos sistemas que permitan optimizar procesos y recursos en el cultivo de uvas. A través de sensores, computadoras y la inteligencia artificial, se va gestando una forma de tecnificar el sector y dar paso a nuevas maneras de operar.

De acuerdo con la información presentada por el medio de comunicación Infobae, esto genera una transformación en la producción agrícola y, además, funciona como un modelo que podría aplicarse con facilidad en otros proyectos agrarios.
El proyecto, desarrollado en las instalaciones de Iron Horse Vineyards, es un claro ejemplo de cómo se puede combinar la tradición y la tecnología para potenciar la producción.
Con esta iniciativa se busca que la gestión de recursos, insumos y otros elementos se realice de manera precisa y, de ese modo, lograr un aumento de la productividad a menor costo, respaldado por datos técnicos.

Durante muchos años, la agricultura ha sido, en algunos casos, una labor desarrollada de manera empírica, lo que también ha llevado a cometer grandes errores.
Sin embargo, con la llegada de estos nuevos sistemas, esto podría cambiar, pues ya no se habla desde lo genérico —entendiendo que todos los suelos son distintos—, sino desde las necesidades de cada terreno en particular.
Esto es posible gracias a la instalación de sensores y al monitoreo con drones, lo que permite llevar a cabo análisis de datos con valores reales.

Los sensores sirven para medir la humedad del suelo, la temperatura, la presencia de dióxido de carbono, entre un sinfín de variables. Según se indica, la infraestructura cuenta con una red digital que mueve 10 gigabits por segundo, lo que permite transmitir los datos en tiempo real.
Esto también hace posible crear una versión “virtual” del viñedo, alimentada con los datos recogidos, para simular posibles escenarios, como períodos de sequía.
Para que este proyecto sea posible, la University of California San Diego trabaja de la mano con instituciones como Sonoma State University y Santa Rosa Junior College, con el fin de impulsar este tipo de iniciativas.
El director del San Diego Supercomputer Center, Frank Würthwein, indicó: “Trabajar con datos reales en entornos reales transforma la formación estudiantil y puede replicarse en otras regiones”.











