En el sur de Texas, las políticas migratorias vuelven a impactar directamente a profesionales del sector salud en medio de un contexto marcado por controles más estrictos y revisión de estatus legales. Hace pocos días, el médico Ezequiel Véliz fue detenido cuando intentaba ir a su residencia en el Valle del Río Grande.
Sin embargo, el caso que tiene en el ojo de la polémica a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) es el de una mujer de 33 años que buscaba llegar al país norteamericano para cumplir con una cita para la solicitud de su asilo y fue detenida por agentes de la entidad.
La medica, identificada como Rubeliz Bolívar fue detenida el 11 de abril en el aeropuerto de McAllen, Texas, cuando se disponía a abordar un vuelo hacia California junto a su hija de cinco años, ciudadana estadounidense, con el objetivo de asistir a una cita relacionada con su proceso de asilo.

Según el esposo de Bolívar, que habló con CNN, la mujer llevaba cerca de una década viviendo en Estados Unidos y contaba con un permiso de trabajo vigente hasta 2030. El problema es que el agente, presuntamente le dijo a la mujer que “esos documentos, como eres venezolana, son inválidos”.
Además, ejercía como médica residente en el sistema de salud del sur de Texas, en una zona catalogada como de escasez de personal sanitario.
Uno de los elementos centrales del caso, tras la detención, fue que la menor de edad y su madre fueron separadas. La menor estuvo por, al menos 16 horas, separada de cualquier familiar, según relató el progenitor de la niña.
Las reacciones institucionales no se hicieron esperar. Organizaciones médicas y autoridades locales cuestionaron la medida. El presidente del Colegio Americano de Médicos de Urgencias afirmó: “Detener a médicos que se encuentran aquí legalmente y que prestan servicios a comunidades que necesitan atención de emergencia vital no es una medida de control selectiva”.
En la misma línea, representantes del sector salud de Texas advirtieron sobre el impacto operativo. “Cada turno que pierde supone un retraso en la atención a pacientes en situación de crisis”.

Hasta el momento, las autoridades federales no han entregado detalles específicos sobre las razones particulares de la detención de forma abierta, sin embargo, en un comunicado directo para CNN, un portavoz del CBP dijo que Bolívar había “permanecido en el país con su visa vencida desde 2017, casi una década, y no tenía estatus legal”.
Mientras tanto, el esposo de Bolívar asegura que sigue buscando su liberación por vías legales y agradeció a congresistas y a la comunidad médica que se ha movilizado en su caso. “No vamos a descansar hasta que ella sea liberada”, concluyó.
