El hombre acusado de provocar el tiroteo en una gala de medios a la que asistió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue presentado ante un juez este lunes, 27 de abril, e imputado por intentar asesinar al mandatario.

Además, enfrenta otros cargos, relacionados con el uso de armas de fuego.
Cole Allen, de 31 años, podría enfrentar una condena de cadena perpetua si es declarado culpable por el ataque ocurrido el sábado.
De acuerdo con la fiscalía, Allen portaba una escopeta, una pistola semiautomática y tres cuchillos cuando intentó vulnerar la seguridad del hotel Hilton, donde se realizaba el evento.

Tras un breve intercambio de disparos con los agentes, fue detenido en el lugar sin lograr acercarse al presidente ni a otros invitados.
Durante el incidente, un agente recibió un disparo a corta distancia que impactó en su chaleco antibalas, por lo que no habría resultado gravemente herido.
El acusado no se declaró culpable ni inocente durante su comparecencia ante una corte federal en la capital estadounidense y permanecerá detenido a la espera de su próxima audiencia.

“Todas las pruebas se están examinando con mucho cuidado y con celeridad, y pronto sabremos más”, dijo el secretario de Justicia interino, Todd Blanche. “Sí creemos que, como expone la denuncia, el acusado disparó con su escopeta, y sabemos que eso ocurrió”, añadió.

Asimismo, el funcionario declaró a CBS el domingo que, según la investigación preliminar, el sospechoso “apuntaba a miembros de la administración”.
“Pero que no haya duda: esto fue un intento de asesinato del presidente de los Estados Unidos y el acusado dejó clara cuál era su intención, y esa intención era acabar con tantos de los altos funcionarios del Gabinete como pudiera”, dijo la fiscal de EE. UU. para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro.

Más temprano, la Casa Blanca atribuyó el ataque al “culto al odio de la izquierda” y señaló a políticos demócratas que han acusado al presidente de intentar concentrar poderes autoritarios.
Horas después de lo ocurrido, el mandatario publicó imágenes del detenido esposado sobre la alfombra del hotel, sin camisa y tendido boca abajo.


Este no es el primer intento de asesinato contra Trump. En 2024, durante un mitin en Butler, Pensilvania, un hombre armado abrió fuego, matando a un asistente e hiriendo levemente al presidente en la oreja.
Meses después, otro individuo fue arrestado luego de que un agente del Servicio Secreto detectara el cañón de un rifle asomando entre los arbustos del perímetro del campo de golf de West Palm Beach, donde se encontraba el mandatario.

*Con información de AFP.
