Donald Trump envió sus tropas para capturar al dictador Nicolás Maduro en la madrugada del pasado sábado. Desde entonces, ha demostrado su interés en reactivar el mercado petrolero que el régimen se había apoderado hace más de 20 años. Al tiempo, aseguró que el país del caribe es ahora el principal socio comercial de Norte América.
“Me acaban de informar que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo Acuerdo Petrolero”, anunció este miércoles, 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas estadounidenses, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en Estados Unidos para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela”, detalló.

“En otras palabras, Venezuela se compromete a hacer negocios con Estados Unidos como su principal socio: una decisión acertada y muy beneficiosa para el pueblo venezolano y para Estados Unidos”, concluyó.
El martes, el presidente informó que el país de Norte América recibirá entre 30 y 50 millones de petróleo de Venezuela. Para la labor, encargó al secretario de Energía.

Este mismo día, el Departamento de Energía publicó un comunicado de prensa con los detalles del acuerdo comercial que hicieron ambos países, bajo el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, quien reemplaza al dictador derrocado.
“El gobierno de Estados Unidos ha comenzado a comercializar petróleo crudo venezolano en el mercado global para beneficio de Estados Unidos, Venezuela y nuestros aliados”, se lee en el informe del organismo gubernamental.

"Hemos contratado a los principales comercializadores de materias primas y bancos clave del mundo para ejecutar y brindar apoyo financiero para estas ventas de petróleo crudo y productos derivados”, agregó.
Según la información del departamento, los ingresos obtenidos por el petróleo irán a cuentas de bancos reconocidos que controla Estados Unidos, con la finalidad de garantizar la legitimidad de la distribución final de las ganancias.

“Estos fondos se desembolsarán en beneficio del pueblo estadounidense y del pueblo venezolano a discreción del gobierno estadounidense", asegura el documento oficial.
“Estas ventas de petróleo comenzarán de inmediato con la venta prevista de aproximadamente 30 a 50 millones de barriles. Continuarán indefinidamente”, dice el comunicado.
Además, el Gobierno de Trump trabaja para garantizar rutas legales por las que entrará el petróleo a Norteamérica.
“Estados Unidos está reduciendo selectivamente las sanciones para permitir el transporte y la venta de crudo y productos petrolíferos venezolanos a los mercados globales", agrega el departamento.
“El diluyente estadounidense (petróleo crudo ligero) fluirá hacia Venezuela, según sea necesario, para mezclar, mejorar y optimizar la producción y el transporte del petróleo crudo muy pesado (de alta viscosidad) de Venezuela”, especificó.
