Desde hace semanas, en el estado de Minnesota, en Estados Unidos, se ha aumentado las tensiones entre ciudadanos y las autoridades, debido a unas protestas en contra de los operativos de inmigración que se han tornado violentas. Decenas de personas, incluyendo civiles y miembros de las fuerzas públicas, han resultado heridos.
La polémica gira en torno de las muertes de dos manifestantes. La primera fue la de Renee Good, quien en medio de una discusión con un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), recibió tres disparos y murió en el lugar de los hechos. El oficial y el Gobierno sostienen que los disparos fueron en defensa propia, pero los videos de testigos demuestran que el oficial abusó de su poder.

Lo anterior llevó a cientos de personas a que se tomaran las calles de las ciudades de Minnesota para demostrar su rechazo a los operativos migratorios. Las autoridades han lanzado gases lacrimógenos y otras armas químicas para disipar a las personas, mientras que estas han golpeado carros de las fuerzas públicas y causado daños materiales a las instalaciones de los agentes.

El pasado sábado, 24 de enero, otro manifestante, identificado como Alex Pretti, fue baleado por un oficial de la Patrulla Fronteriza, lo que ha elevado aún más las tensiones en el lugar, donde Donald Trump, además, desplegó las tropas de la Guardia Nacional y envió al zar de la frontera, Tom Homan, para contener los desmanes.
Two different video angles clearly showing that ICE had already disarmed Alex Pretti when they shot him. pic.twitter.com/9VxfY1of3z
— Project Liberal (@ProjectLiberal) January 24, 2026
Ante la situación, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ofreció una conferencia de prensa este lunes, en la que aseguró que el presidente Trump no quiere ver gente “herida o muerta en las calles de Estados Unidos” y que ha pedido el cese de la “la resistencia y el caos”, especialmente en la ciudad de Minneapolis.

“Considera que lo sucedido el sábado es una tragedia, pero para el presidente Trump todas las vidas son igual de valiosas”, agregó Leavitt a la prensa, y especificó que los hechos de aquel día “siguen bajo investigación activa” por parte del FBI. Además, aprovechó para culpar a los demócratas de agitar a los protestantes.

“Esta tragedia ocurrió como resultado de una resistencia deliberada y hostil por parte de líderes demócratas en Minnesota durante semanas”, aseveró la funcionaria, argumentando que estos difunden “mentiras sobre los agentes federales del orden público que arriesgan sus vidas a diario” para detener a los “delincuentes indocumentados”.
