El Ministerio de Defensa anunció este domingo, 1 de marzo, un plan militar conjunto con Ecuador, apoyado por Estados Unidos, para atacar a los grupos narcotraficantes y el crimen transnacional que operan en la frontera, en medio de la guerra arancelaria con el país vecino.
El Gobierno de Ecuador, en cabeza de Daniel Noboa, anunció un aumento el jueves al 50 % en sus aranceles sobre los productos colombianos, por considerar que el país no hace lo suficiente para contrarrestar el actuar de los grupos narcotraficantes en la zona de frontera.

El ministerio, liderado por el general (r) Pedro Sánchez, informó que este es uno de los esfuerzos operacionales más grandes que se han implementado en los últimos años contra los grupos criminales que basan sus ingresos en el narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal, entre otros.
De acuerdo con Sánchez, las autoridades colombianas y ecuatorianas identificaron y priorizaron cinco zonas en las cuales habrá presencia constante de tropas de ambos países, entre las cuales hay cuatro terrestres y una marítima.
El ministro de Defensa confirmó que más de 20.000 uniformados del Ejército Nacional, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía se encuentran desplegados en los departamentos de Putumayo y Nariño, para hacer frente a las estructuras criminales.

Las autoridades contarán con todas las capacidades tecnológicas y de movilidad, como helicópteros artillados, drones y antidrones, patrullas oceánicas, costeras y botes fluviales, entre otros elementos, para un mejor desplazamiento y una acción más oportuna.
Sánchez anunció que Estados Unidos también participará con un componente de inteligencia, a través del cual apoyará las labores de interdicción aérea y marítima, así como la ubicación de los campamentos de los criminales.
Por ello, desde la cartera de Defensa no se descarta el empleo de bombardeos, si se reúnen las condiciones, sobre áreas en donde haya presencia de estos grupos ilegales.

De acuerdo con el jefe de la cartera, en los últimos tres días se han destruido 45 laboratorios, el más reciente en zona rural del municipio de Ricaurte, Nariño, el cual era empleado por las disidencias de las Farc para el procesamiento de droga que era enviada a Centro y Norteamérica.
El presidente de Ecuador, quien es un crítico del Gobierno del presidente Gustavo Petro, anunció en enero un incremento del 30 % en los aranceles para los productos colombianos, en medio de las tensiones por la seguridad en la frontera.
Este gravamen lo aumentó recientemente al 50 %, tras intentos fallidos de una solución diplomática. También elevó un 900 % la tarifa para transportar crudo por su oleoducto.

“Tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia, el Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas. A partir del 1 de marzo, se dispone el incremento a la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia, pasando del 30 % al 50 %”, indicó.
Tras la decisión, Colombia respondió con un arancel recíproco y adicional a ello suspendió la venta de energía, situación que agudizó aún más las tensiones entre ambos países.

La disputa arancelaria afecta el comercio, la cooperación energética y el transporte de crudo, y tiene mayor impacto sobre Ecuador, según expertos. La electricidad colombiana ha sido vital para abastecer la demanda interna del país vecino en tiempos de dificultades para generar energía hidráulica.
