El Gobierno de Colombia confirmó que expedirá un decreto de aranceles de respuesta a Ecuador, tras concluir sin resultados inmediatos una reunión bilateral de alto nivel en Quito. Según informó la Cancillería, la decisión se adopta por razones de seguridad nacional, luego de que el Gobierno ecuatoriano mantuviera vigente un arancel del 30 % a las importaciones colombianas y aplazara su suspensión.
El anuncio se produjo después del encuentro entre la canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, y su homóloga ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld Rosero, realizado en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador. La reunión buscaba reforzar el diálogo político y avanzar en una agenda conjunta frente a los desafíos de la región fronteriza, marcada por el crimen organizado y las tensiones comerciales recientes.

La delegación colombiana estuvo integrada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez; viceministros de Relaciones Exteriores, Comercio, Justicia, así como altos funcionarios del Ministerio de Minas y Energía y de Ecopetrol, lo que evidenció el carácter transversal de la agenda abordada.

Uno de los puntos centrales fue la seguridad en la frontera común, con énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional. Durante el encuentro, el ministro de Defensa expuso que Colombia ha intensificado las operaciones contra el narcotráfico, con resultados “más contundentes que en años anteriores”, y que se ha priorizado el refuerzo de capacidades de la fuerza pública en la frontera con Ecuador para atacar la producción, tráfico y comercialización de cocaína. En ese contexto, subrayó la necesidad de una cooperación activa de las autoridades ecuatorianas para garantizar la seguridad regional.

Las delegaciones también revisaron asuntos de cooperación judicial, especialmente los relacionados con el traslado de personas privadas de la libertad y la garantía de sus derechos, así como la cooperación energética, un sector que ambos gobiernos reconocieron como estratégico para el desarrollo económico y la estabilidad bilateral. En este punto, se destacó la importancia de reactivar y profundizar los mecanismos de cooperación en energía eléctrica e hidrocarburos.

Sin embargo, el mayor punto de fricción se produjo en el ámbito comercial. Colombia solicitó formalmente la suspensión de la resolución arancelaria del 30 % adoptada por el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (Senae) el pasado 24 de enero, mientras avanzaban las conversaciones para alcanzar acuerdos de mutuo beneficio. Ecuador, no obstante, señaló que evaluará esa solicitud en una etapa posterior, condicionándola a avances en otros temas de la agenda bilateral.

Ante esta falta de una respuesta inmediata, el Gobierno colombiano confirmó que se ve obligado a expedir el decreto de aranceles de respuesta, cuya firma había sido aplazada precisamente a la espera de acuerdos más rápidos. Además, Colombia anunció que presentará una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) por considerar que Ecuador desconoció compromisos adquiridos en el Acuerdo de Cartagena, suscrito en 1969.
