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Arturo Char. Fotos Cortesía Senado.
Arturo Char. Fotos Cortesía Senado. - Foto: Cortesía Senado de la República de Colombia

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“Armaron una estructura delictiva”: los demoledores argumentos de la Corte contra Arturo Char en el caso Aida Merlano

El llamado a indagatoria contra el expresidente del Congreso lo hizo la sala de instrucción del alto tribunal. La investigación por fuga de presos se mantiene en etapa preliminar.

Este viernes, SEMANA reveló en primicia la decisión de la Corte Suprema de Justicia de abrir investigación formal y llamar a indagatoria al senador Arturo Char, expresidente del Congreso, por presuntamente incurrir en dos delitos: concierto para delinquir y corrupción de sufragante.

El fallo es revelador. De hecho, con ponencia del magistrado Francisco Farfán, el alto tribunal explica que Char habría formado parte de un “entramado criminal”.

En la primera parte de la sentencia de 125 páginas, la Corte explica que Aida Merlano tenía o había tenido una relación sentimental “con el (entonces) alcalde Alejandro Char Chaljub, lo cual hacía que entre los dos existiera un vínculo cercano y permanente, y finalmente, Lilibeth Linás Delgado era amiga entrañable de Arturo Char Chaljub desde hacía un tiempo considerable, concretamente en el ámbito de los apoyos políticos mutuos”.

Luego relata que tal acuerdo, que incluía, como se ha indicado, compra de votos para lograr el acceso de Aida Merlano al Senado y Lilibeth Llinás a la Cámara, “fue facilitado también por el hecho de que la familia Char ejercía la hegemonía política en el departamento del Atlántico, y estaba urgida por alcanzar, para Cambio Radical, su partido, el mayor número de curules en el Congreso de la República”.

Explica la Corte Suprema que por ello, “no obstante, la militancia de Aída Merlano Rebolledo en el partido Conservador, se le apoyó en procura de lograr alianzas para la consolidación del partido Cambio Radical, como fuerza política hegemónica en el Departamento del Atlántico”.

La Corte, en la sentencia, va más allá y menciona a varias casas políticas que durante años se han disputado el poder en la costa Caribe: en dicha dinámica, advierte la sentencia, tal pacto implicó que Arturo Char Chaljub, Julio Gerlein Echeverría, Aida Merlano Rebolledo, Lilibeth LLinás Delgado y Alejandro Char Chaljub configuraran “una estructura delictiva enfocada en la comisión de delitos electorales, y concretamente de la compra de votos, con indeterminación en el espacio y en los comportamientos ilegítimos a realizar, para conseguir los votos que permitieran que Aida Merlano y Lilibeth Llinás alcanzarán una curul en el Congreso de la República y la reelección en el Senado de la República del aforado Char Chaljub”.

El fallo es claro en señalar que ese acuerdo o pacto fue financiado fundamentalmente con dineros entregados por Faisal Cure Orfale, contratista de la administración del alcalde Alejandro Char Chaljub, y con aportes de Julio Gerlein Echeverría, también contratista de la aludida administración y compañero sentimental de Aida Merlano Rebolledo, al igual que con dineros provenientes del mismo alcalde Alejandro Char.

Char resultó salpicado por la prófuga Aida Merlano, actualmente en Venezuela, con detalles que demuestran que probablemente, para finales del año 2017, como lo dice la misma Corte Suprema, en el marco de las elecciones al Congreso de la República de Colombia, periodo constitucional 2018-2022, Arturo Char Chaljub, cuando aspiraba a su reelección como senador, hizo parte, junto a la excongresista Aida Merlano y otras personas más, “de la configuración de una empresa criminal, que se dedicó a la compra de miles de votos”.

¿Por qué estos dos delitos: concierto para delinquir y corrupción de sufragante? Pues la sentencia es clara. Por un lado, señala que el expresidente del Congreso Arturo Char Chaljub realizó el tipo penal de concierto para delinquir agravado, porque del material probatorio que sustenta la incriminación permite inferir que el aforado en referencia probablemente organizó y encabezó la asociación delictiva, conducta que el legislador describe y sanciona como concierto para delinquir”.

Y, por otro lado, se habla de corrupción de sufragante agravado, por cuanto el concierto criminal aparejó la entrega de dinero para que sufragaran por él como candidato al Senado de la República, teniendo para ese entonces la calidad de congresista, sin desdeñar que la empresa envolvió compra de votos también a favor de Aida Merlano Rebolledo y Lilibeth Llinás Delgado”.

La fecha de la indagatoria está pendiente por fijarse y Arturo Char aún tiene muchas explicaciones que darle a la justicia.